Mostrando las entradas con la etiqueta trabajo en equipo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta trabajo en equipo. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de agosto de 2017

LOS 10 MANDAMIENTOS DEL LIDER

Si en tu empresa o trabajo tienes personal a tu cargo sin lugar a dudas tu efectividad y resultados van a depender de tu capacidad de liderazgo. Esa el la palabra mágica cuando se tienen equipos de trabajo que necesitan trabajar en equipo, porque no todos los equipos pueden trabajar en equipo para producir eso que llaman "sinergía". La mayoría de los"equipos de trabajo" en realidad son un grupo de personas trabajando juntas y nada más. La diferencia entre un grupo de personas y un equipo de personas la hace el líder.

Se han escrito toneladas de papel sobre las teorías del liderazgo desde principios de los años treinta cuando se empezó a manejar el concepto, y éstas han ido cambiando a medida que pasa el tiempo. Sin embargo hay ciertas características de un buen líder que se mantienen constantes aunque las situaciones cambien. En esta ocasión quiero mencionarte 10 de ellas que son fáciles de reconocer y que no se necesita ser gurú de los negocios para reconocer. En lo personal te puedes evaluar con ellas o evaluar a tus subalternos que tienen personal a su cargo.

1.- Producen resultados.- Lo que justifica la existencia de un equipo de trabajo es que se pretende alcanzar una meta o un resultado y la efectividad de un líder queda demostrada por su capacidad de orientar los esfuerzos del equipo en esa dirección. Muchas buenas intenciones, mucho entusiasmo, muchas habilidades de comunicación, pero sin resultados identifican un mal líder aunque en lo individual pueda ser una excelente persona y muy capaz en sus tareas.

2.- Tienen capacidad de cambio ante las situaciones del entorno.- El buen líder es muy hábil para ajustar su técnica de liderazgo según las necesidades y objetivos. Sabe representar su papel dependiendo del auditorio, como un buen actor que representa diferentes personajes. Tiene la capacidad de percibir la realidad emocional de su equipo y sabe como manejarla para sacar lo mejor de las personas.

3.- En sus prioridades está primero el logro de objetivos que "el qué dirán".  Saben como manejar sus emociones negativas con respecto a la crítica y controlan su miedo a perder el puesto si toman decisiones equivocadas. Su personalidad está más orientada hacia el crecimiento que hacia la seguridad.

4.- Son creativos e innovadores en el proceso de alcanzar la visión que se han propuesto. Un buen líder no se puede dar el lujo de sufrir "parálisis por análisis"; por eso pudiéramos decir que no se quedan quietos. Son buenos en la planeación pero no se estancan en ella.

5.- Saben lo que está pasando a su alrededor.- Saben que sin información no se puede tomar buenas decisiones y por eso dedican tiempo a conocer lo que está pasando en sus áreas de influencia, no sólo en el trabajo sino en situaciones familiares, en su iglesia y cosas por el estilo.

6.- Funcionan en base a la asertividad.- Son claros y honestos al expresar sus opiniones y tienen la capacidad de escuchar la opinión de los colaboradores, incluso cuando pueden estar en desacuerdo o manifiestan opiniones adversas a su persona. Aprenden a modular su carácter y no tratan de lograr aceptación a través de la agresividad o la sumisión. Es muy común que personas muy capacitadas nunca llegan a posiciones gerenciales por su "mal genio".

7.- Son expertos comunicadores.- Manejan muy bien su lenguaje corporal que siempre respalda su lenguaje verbal. Pueden explicar cosas complicadas en términos sencillos, son buenos para sintetizar, y se adaptan al nivel del receptor de su mensaje porque saben que lo que cuenta al comunicar es lo que el receptor entiende, no lo que el emisor dice.

8.- Comparten el beneficio de sus logros.- Saben perfectamente que la mejor forma de asegurar la confianza y respaldo de sus seguidores es compartir sus logros. Saben que el egoísmo y el pisotear a los más débiles genera desconfianza destruyendo así la capacidad de trabajar en equipo.

9.- Empoderan a su gente.- Sabe que su fuerza personal depende de la fuerza de sus colaboradores. Entiende muy bien el concepto de "capital humano". Un buen líder invierte tiempo y dinero en la capacitación de su equipo y logra sus objetivos en base a la motivación y no a las amenazas y miedo de sus subalternos.

10.- Cuida los detalles pequeños.- Sabe que los grandes logros se hacen a partir de pequeños logros. Es bueno para dar seguimiento a los planes de acción. Siempre tiene presente el refrán "el diablo se aparece en las pequeñas cosas" y aunque delega en sus colaboradores la ejecución de las cosas siempre está al tanto de esas pequeñas cosas que frecuentemente descuidan los subalternos. Tiene la habilidad de no perder la visión de conjunto y puede analizar la operación sin dejarse atrapar por la problemática del día a día que delega en su gente.

El dominio de estas habilidades te permitirá tener posiciones de liderazgo en tu trabajo, con tu familia, en tu equipo de futbol, con tus vecinos, etc. porque el liderazgo real no es cuestión de nombramientos ni de dinero; es cuestión de lograr la confianza para poder inspirar a quienes te rodean, y lograr así mejores niveles de bienestar para ellos mismos y para el equipo al orientar los esfuerzos en una misma dirección.

Otra cosa importante con los puntos que te mencioné es que no se aprenden en los libros, son habilidades que se aprenden en la práctica. Por eso podemos decir que es algo vivencial porque en la escuela te podrán dar la información, pero no el conocimiento que viene de la experiencia propia. Sin temor a equivocarme puedo decirte que el liderazgo es una habilidad que se puede desarrollar aunque no hayas nacido con el don para ser un líder nato.

Si te interesa ser una persona próspera y respetada en el medio social donde te mueves el liderazgo es la herramienta que necesitas, y como cualquier otra herramienta es posible aprender a manejarla.








lunes, 12 de junio de 2017

PARA INFLUIR EN LA VIDA DE OTRAS PERSONAS

Está fuera de toda duda que tus logros en el terreno profesional y en tu vida personal va de la mano con tu capacidad de influir en otras personas; sin embargo, esa capacidad de influencia, que también llaman "liderazgo", no es asunto de dedazo o de un nombramiento, es algo mas complicado y es algo que se gana en base a la confianza que despertamos en quienes nos rodean.

Influir en la vida de otras personas implica convencerlas de que tu punto de vista o tu propuesta puede ayudarles a estar mejor, ya sea en aspectos materiales o psicológicos. Implica transmitir ideas nuevas para la otra persona, o ideas que cambien el sistema de creencias de tu interlocutor cuando este ya tienes algunos conocimientos del tema que tratas.

Para que puedas influir en una persona tienes que asegurarte de algunas cosas muy importantes:


1- Tu propuesta tiene agregar valor a la vida de la persona

Esto quiere decir la vida de la persona mejorará si adopta las ideas o las formas de actuar que propones. Si la otra persona no comprende como tu sugerencia lo ayudará a estar mejor no será posible que acepte tu propuesta. Necesitas asegurarte que quede claro en su mente que aceptar tu propuesta le facilitará las cosas o resolverá alguno de sus problemas.


2.- Hazle ver que mientras más rápido mejor

Frecuentemente pensamos que “hay más tiempo que vida” y eso no ayuda cuando tratamos de convencer a alguien que es importante tomar una decisión sobre nuestra propuesta. En los negocios hablamos de un “sentido de urgencia”, de que no hay que dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. Debes hacerle ver a tu interlocutor que le conviene no darle largas al asunto, porque tiempo es dinero, porque pueden cambiar las condiciones, porque otra persona puede aprovechar la oportunidad, porque pueden cambiar los precios, etc.


3.- Elegir el momento adecuado

Si quieres convencer a alguien de algo, el momento en que se hace la propuesta es fundamental. Debes averiguar en qué condiciones, a qué hora del día, en qué circunstancias puede ser más receptivo a tu propuesta. Hablar con las personas cuando están relajadas, de buen humor, sin mucha presión de tiempo tendrás mayores probabilidades de tener éxito. Hay veces que es conveniente esperar días e incluso semanas antes de hablar con la persona cuando su aceptación es importante para tu proyecto.


4.- Trata de conocer la forma de pensar de tu interlocutor.

Todos nos identificamos mejor con quienes compartimos cosas en común. Si le haces sentir a la persona que tienes una forma similar de ver las cosas será más fácil que sea receptiva a tu propuesta. Haz preguntas para averiguar qué le gusta y apasiona, y finalmente transmite que ese algo también te interesa a ti. 


5.- Aclara tus intenciones

Esto es especialmente importante en México porque la corrupción y la deshonestidad en que vivimos diariamente nos ha hecho muy desconfiados. Debes hacerle ver a la persona que con tu propuesta buscas mejorar la vida de ambos, que buscas situaciones para “ganar – ganar”. Debes ser capaz de explicar cómo se pueden dar los resultados necesarios para que todos salgan beneficiados. En ese diálogo usa afirmaciones positivas, evita en lo posible la palabra “no”


6.- Menciona casos de éxito

Cuánto mejor demuestres que tu propuesta funciona, más fácil será obtener el “si” de la otra persona. Menciona nombres de personas o empresas que han logrado lo que propones, muestra cartas de clientes satisfechos o cualquier otra evidencia que demuestre que sabes de lo que estás hablando.


7.- Recuerda que las personas son lentas para aceptar ideas nuevas

Nuestra mente normalmente interpreta los cambios como amenazas y se resiste a ellos generando miedos, que casi siempre son infundados pero son igual de efectivos para frenar el cambio. Por eso debemos asegurarnos que la persona no se olvide de nuestra propuesta para que su miedo se calme a medida que pasen los días. No debes torturar al prospecto con tus llamadas, pero busca “mantenerte presente” en su mente.


8.- Cuida mucho tu lenguaje no verbal
El lenguaje no verbal se merece un amplio apartado. ¿Sabías que más del 70% de la efectividad en la comunicación humana está determinada por el lenguaje no verbal? Aquí te menciono algunos puntos especialmente importantes:


- Postura: Muestra una postura “de poder”; se trata de una postura abierta que transmite confianza en uno mismo. Imagina convencer a alguien de lo bueno que eres o de lo bueno que es tu producto con los brazos cerrados. Esto te hará parecer más pequeño, poco persuasivo y sin confianza en tu propio producto. Por tanto, en la próxima ocasión, cuando trates de convencer a otros: mira con la cabeza recta (no hacia abajo), con los hombros hacia atrás y la espalda recta.

- Movimiento de las manos: al comunicarte con otros mueve las manos para acompañar el mensaje verbal. Hay una investigación que confirma que vemos más competentes y con confianza a las personas que se comunican con gestos, comparado con otros que dejan sus manos quietas o en sus bolsillos.

- Imita posturas y acciones de la persona con la que hablas. Esto construirá un puente entre ambos, mientras facilita la comunicación.

- Velocidad del habla: debe estar determinada por la situación. Hablar lentamente aparenta que el comunicador esta más tranquilo, mientras que hablar rápido aparenta que somos reactivos a las circunstancias externas.

- Tono de voz cambiante y pausas: dos trucos para mantener la atención de la audiencia (ya sea una persona o muchas) es hacer pausas entre frases y hacer cambios de tonos de voz. Algo así como si fueras el narrador de un cuento o historia.

- Sonríe y usa el sentido del humor: al sonreír harás, probablemente, que la otra persona te responda con una sonrisa y baje sus defensas. Lo mismo usando el sentido del humor.

- Contacto ocular: mirar a los ojos a la persona que quieres convencer también puede ayudar a aumentar tu nivel de influencia. ¿No te resultan más convincentes los líderes que hablan mirando al público que los que leen el discurso? Aquí hay que tener cuidado con un detalle: si la otra persona es tímida o con baja autoestima, una mirada demasiado fija hará que la persona se ponga nerviosa y se generarán emociones que no te ayudarán. Mírala como ella te mira a ti.


Y he dejado para el final la recomendación más importante:

Cree en tu idea 

Si no crees en tu idea, nadie lo hará. Esto es lógico porque no demostrarás motivación, seguridad y entusiasmo al comunicarla. Cuando alguien está convencido de una idea, transmite energía y se las arregla para que las demás la crean también. Cuando más convencido estés de tus ideas o de lo que quieras proponer, más confiado y convincente serás para los demás.

A la primera persona que tienes que convencer que tu propuesta es excelente es a ti mismo(a). Mientras no logres hacer esto ni siquiera trates de hacerlo con otras personas porque crearás mucha desconfianza y recuerda que:

NUNCA HAY UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD DE CAUSAR UNA PRIMERA IMPRESIÓN.



miércoles, 17 de mayo de 2017

SER COMPETENTE, TU MEJOR HERRAMIENTA PARA EL ÉXITO

El día de hoy ser exitoso, entendiendo como éxito la capacidad de destacar y permanecer en la actividad que desarrollamos pudiendo disfrutar los logros obtenidos, implica una mentalidad muy bien ubicada para poder ser competentes, y enfocar nuestros esfuerzos personales o los de una empresa hacia objetivos correctos que se busca alcanzar de la forma correcta.

La "competitividad" es tu capacidad, o la de una organización de cualquier tipo, para desarrollar y mantener ventajas sobre sus competidores que le permiten disfrutar y sostener una posición destacada en el entorno social y económico en que actúan. Esta competitividad se logra  gracias a tener habilidades, conocimientos o recursos que otras personas no tienen y que nos permiten obtener mejores resultados que el resto, asegurando así un desarrollo sostenido y sustentable en el mercado, o en el núcleo social donde realizamos nuestras actividades.

Esta competitividad existe gracias a que a través de tu actividad puedes agregar más valor que tu competencia a los servicios o productos que comercializas, y por lo tanto al cliente le resulta más provechoso tratar contigo que con otros competidores en el mercado. Claro está que ser competente implica poder generar una utilidad económica, y a veces social, en ese proceso de agregar valor.

Cuando hablamos de una empresa este proceso de ser competente se complica porque ya no hablamos de tus competencias individuales, sino que hablamos de las competencias de un equipo de personas. El que haya varias personas involucradas en el resultado final implica que el líder de la empresa debe orientar los esfuerzos y la mentalidad de los participantes en la misma dirección para lograr eso que se llama sinergia.

Las competencias de un equipo son el promedio de las competencias individuales de los participantes y aquí es donde esa coordinación del líder resulta fundamental para lograr el desarrollo armónico de todos. En el equipo puede haber dos personas muy competentes y seis muy incompetentes y eso hará que se tenga un equipo incompetente y perdedor, ya que en los equipos todos ganan o todos pierden, no es posible que la mitad del equipo gane y la mitad pierda.

Tú como individuo, o en un equipo, ser competente implica disposición al cambio, apertura hacia el aprendizaje, innovación, creatividad, muchas habilidades de comunicación y para el manejo de conflictos. La competitividad no se logra por decreto o por suerte; es producto de un trabajo bien hecho, de perseverancia, y de la habilidad de aprender de las equivocaciones para convertirlas en oportunidades futuras.

Y aquí es donde se separan los profesionales de los aprendices, porque sólo los profesionales saben como manejar la frustración y el desaliento para seguir adelante recordando que renunciar es no ganar y ganar es no renunciar. Ser competentes implica tener esa capacidad de convertir novatos o aprendices en profesionales y  por eso muchas empresas o equipos en diferentes disciplinas desaparecen ante la incapacidad de los directivos de elevar las competencias de su personal.

Ser competente implica que funciones en base a lo que llamamos "eficacia", que consiste en hacer las cosas correctas para lograr los objetivos que buscas. Ser eficaz es tomar las decisiones correctas, mientras que ser eficiente es usar de la mejor forma posible los recursos con que cuentas. Puedes ser muy eficiente, y sin embargo, no ser eficaz, por lo que no obtendrías los resultados que buscas. El truco es buscar el punto de equilibrio entre los dos adjetivos para lograr así la mayor efectividad. Con la eficacia logramos los objetivos deseados y con la eficiencia garantizamos la optimización de los recursos. Ese punto de equilibrio es dinámico, cambia de una situación a otra y varía en el transcurso del tiempo.

La eficacia es la pieza principal en el proceso de toma de decisiones cuando se responden preguntas como ¿Qué? y ¿Para qué?. La eficacia es lo que te permite desarrollar los planes adecuados para lograr los resultados esperados. La eficiencia tiene que ver con el ¿Cómo? llevas a la práctica los planes que elaboraste. Mientras más alto es el cargo que desempeñas en el organigrama de la empresa más importante es la eficacia, mientras más operativo eres mayor importancia tiene la eficiencia; sin embargo, como comento en el párrafo anterior, es muy importante encontrar el equilibrio entre las dos cosas.

Dadas las condiciones actuales muchas de las enseñanzas de nuestros padres y maestros ya no son funcionales. Una de ellas es que para ser exitosos tienes que trabajar mucho; hoy por hoy el punto es trabajar mejor, no trabajar mucho. Si trabajas mucho pero no eres competente ni eficaz siento decirte que tus esfuerzos van a producir muy pocos resultados, y verás otras personas que trabajan menos que les va mejor que a tí. 

En el mundo actual la diferencia no la hace el trabajo duro, sino cosas como la creatividad, la innovación, la habilidad de salirse de lo establecido, la disposición al cambio y el mantener la mente abierta para percibir oportunidades que antes no existían pero que hoy se dan gracias a los avances tecnológicos y al Internet. Ocúpate mucho en ser competente y las cosas te resultarán mucho más fáciles, porque como decía una viejita en el pueblo de Cumpas: "antes como antes y ahora como ahora..."


viernes, 6 de enero de 2017

LA ASERTIVIDAD COMO VALOR EN LA EMPRESA

La asertividad es un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer y expresar nuestros puntos de vista tal como son, respetando al mismo tiempo el derecho de los demás para ser asertivos también. La palabra asertivo quiere decir “afirmación de la certeza de una cosa”; de ahí puede deducirse que una persona es asertiva cuando afirma lo que realmente cree. Estas relaciones asertivas son las que funcionan bien dado que nuestra opinión y comportamiento es honesto, no decimos lo que las otras personas quieren oír, sino lo que realmente pensamos sobre una situación, favoreciendo así el dialogo constructivo.

Cuando las personas no son asertivas frecuentemente asumen dos posturas que son muy dañinas para las relaciones interpersonales sanas: a) 
son agresivas, buscando imponer sus puntos de vista a través de producir miedo en los demás; b) son pasivas, asumiendo una postura de aceptación de cualquier propuesta aunque no estén de acuerdo con ella. Para estas personas lo más importante es evitar cualquier situación o actitud que pueda producir una confrontación. Tanto la agresividad como la pasividad impiden el dialogo constructivo y honesto, generándose mucha hipocresía y malos entendidos en los procesos de comunicación.

Desgraciadamente en nuestra cultura no aprendemos a ser asertivos, y mantener nuestros puntos de vista se interpreta como vanidad, soberbia, terquedad y falta de educación. 
Se nos enseña a evitar situaciones que lleven a expresar y defender nuestros puntos de vista de manera abierta. Por eso los mexicanos tenemos tantos problemas de comunicación ya que "por dar la suave" creamos confusión, hacemos promesas que no podemos cumplir, y mentimos con tal que nadie se moleste. Sin embargo, las cosas no funcionan bien porque creamos expectativas que no se van a dar en la realidad, y lejos de "mantener la fiesta en paz" las cosas se complican mucho.

La asertividad es importante siempre porque permite una comunicación honesta, y cuando se tiene una confrontación asertiva siempre los participantes terminan siendo mejores amigos, porque al expresar las opiniones con honestidad llegan a conclusiones que benefician a ambas partes. En el trabajo se podrían eliminar muchos problemas si practicáramos esta actitud al comunicarnos con los compañeros, clientes o proveedores. 


Hay 4 situaciones en donde es especialmente importante ser asertivos:

1.- 
Cuando te solicitan hacer o tú solicitas que alguien haga algo y esa situación puede comprometer el bienestar o va en contra de los valores de los participantes. En esos casos es necesario pedir y dar explicaciones que realmente justifiquen esa manera comprometedora de actuar que se solicita. Una persona asertiva buscará resolver la duda sin recurrir a la agresión o a la pasividad sumisa.


2.- 
Cuando tú sabes que hay una mejor forma de realizar una tarea que se te encomienda sea realizada de cierto modo. Cómo persona asertiva deberás manifestar tu opinión no para contradecir la orden, sino para aportar ideas y para poder deslindar responsabilidades en caso que sea necesario. Igualmente tú deberás ser asertivo al escuchar la opinión de otras personas bajo tu cargo que tienen el mismo derecho a opinar sobre diferentes modos de lograr el resultado que se necesita.


3.- 
Cuando una situación está generando estados emocionales negativos como ira, resentimientos, culpas, frustración o ansiedad. Esos estados emocionales son garantía de problemas que surgirán tarde que temprano con violencia en cualquiera de sus modalidades. Usar el pecho de bodega no es buena idea y es importante aclarar las cosas a través de la comunicación asertiva, en donde manifestamos con claridad lo que nos molesta, y en donde estamos dispuestos a escuchar con la misma serenidad lo que otros manifiestan, aunque no estemos de acuerdo con lo que se nos dice.

En estos casos siempre es más fácil cuando las personas empiezan por definir sus puntos DE ACUERDO, ya que esto creará una base de interés común, y una vez que está claro porque es conveniente para las partes resolver el conflicto se podrá empezar a ver los puntos EN DESACUERDO.

4.- 
Cuando se nos pide decir "SI" y sabemos que debemos decir "NO". Los mexicanos tenemos temor de decir "NO" porque será mal visto y generará crítica y desaprobación. Aquí es muy importante recordar el refrán de: "Más vale una vez colorado y no cien descolorido". Las personas asertivas pueden decir "no puedo", "no me parece", "no sé", "no quiero" y su asertividad les permite explicar bien la razón de su negación.

Siempre debemos tener presente que es más fácil cambiar un "NO" por un "SI" que a la inversa. Muchas veces las personas agresivas presionan exigiendo una respuesta inmediata a su solicitud. Si tú crees que necesitas un tiempo razonable para pensar la respuesta y no se consigue ese tiempo la respuesta debe ser "NO". Tal vez la persona se moleste, pero se molestará más si dices "SI" y luego no cumples o las cosas no salen como la persona esperaba.

Por otro lado, si tú buscas ser una persona asertiva, deberás evitar la postura agresiva que estoy mencionando arriba. En el terreno de las relaciones interpersonales solamente la confianza basada en la asertividad lleva a relaciones duraderas en donde todos los participantes se benefician.

Por eso debes desarrollar la habilidad de expresarte con asertividad y 
DE ESCUCHAR con asertividad. La agresividad y la pasividad envenenan las relaciones y crean un ambiente de desconfianza y desinterés que nunca permitirá el trabajo en equipo ya sea en la familia, en la empresa, en la iglesia, o en ningún lado.

Muchas personas dicen: "pero es que no me gusta discutir". Es importante aclarar que se puede "discutir" en forma asertiva o no asertiva. Cuando se discute siendo asertivos la discusión en primer lugar no se toma como algo personal, porque se hablará DE UNA SITUACIÓN  y ésta no se convierte en un ataque personal. En segundo lugar, habrá resultados concretos positivos porque no va a ser una guerra de egos en donde lo importante es ganarle a la otra persona, como decimos: "cuando pierde arrebata".

Si sabes que las otras personas no son asertivas, y buscan usar la situación para crear polémica o usarla en su beneficio, NO es recomendable hablar con la persona a solas. Hay que buscar hablar del asunto pero en grupo para que no se alteren las opiniones externadas y la persona con actitud agresiva o pasiva sepa que no le resultará fácil evadir sus responsabilidades.

Una señal muy clara de que en una relación falta asertividad es cuando las personas creen que "todo lo que digas será usado en tu contra". Si esa actitud se tiene en la empresa, en la familia, en la relación de pareja o en el equipo de futbol las cosas seguramente irán de mal en peor porque el objetivo de los participantes será "protegerse" en lugar de buscar soluciones a las situaciones que se presentan. 

Por eso hay que cultivar la asertividad en las relaciones; pero para hacerlo los individuos deben tener una buen autoestima y saber manejar su miedo a la crítica o al rechazo, que como se ha comentado en otros temas, SON MIEDOS INFUNDADOS aprendidos de nuestra cultura llena de limitación y escasez, que nos enseña a ser apocados y temerosos. 

Con esa mentalidad las personas necesitamos "el permiso" o "el aval" de las otras personas para sentirnos importantes y valiosos. Claro está que ese permiso se da a través de la aprobación que recibimos de quienes nos rodean. Cuando nos aprueban nos sentimos importantes y valiosos, y cuando nos critican pensamos lo contrario y sentimos que el mundo se nos viene encima. 

El buscar ser asertivos nos ayuda a superar todas esas ideas de limitación que recibimos, y el primer beneficiado de la asertividad es la persona que la practica porque desarrollará una mentalidad positiva hacia sí mismo(a) y hacia los demás. Además podrá establecer relaciones interpersonales buenas y confiables, lo que es importante para poder hacer equipo con quienes nos rodean.

En el mundo laboral y profesional las cosas se han hecho tan complicadas que es imposible ser exitoso sin tener un equipo de apoyo, que permita sumar esfuerzos para multiplicar los resultados. Tu éxito y liderazgo dependerá de tu equipo de apoyo, y sin asertividad sencillamente no habrá trabajo de equipo aunque puedes tener un grupo de trabajo. La desconfianza impedirá la cohesión que se necesita, por lo que no tendrás los resultados necesarios para lograr sobresalir en tus actividades.

jueves, 24 de septiembre de 2015

EL PODER, LA FUERZA QUE TRANSFORMA EL MUNDO

En el mundo actual manejar adecuadamente "el poder" requiere de gran habilidad y una personalidad enfocada al liderazgo y el logro de objetivos. El poder es algo muy interesante porque es difícil manejarlo, localizarlo, contenerlo o conservarlo. Podríamos decir que es algo escurridizo que no obedece a las leyes físicas, ni al status social, ni a la preparación académica, ni está reservado a cierto tipo de personas.

Hay muchas formas de definir el poder, pero como aquí somos personas comunes y corrientes lo definiremos como LA CAPACIDAD DE LOGRAR QUE LAS PERSONAS HAGAN LO QUE NO QUIEREN HACER. Lograr que las personas hagan lo que quieren hacer no tiene mucha ciencia, pero lograr que hagan lo que no quieren hacer es otra historia. Un niño de 5 años puede ejercer poder sobre su hermano de 8, que es más memento, cuando le ofrece conseguir un permiso con su papá a cambio de usar la bicicleta que el hermano no le quiere prestar. Eso es poder, y la realidad es que donde hay más de dos personas siempre se establece una lucha por el poder.

En la realidad poder y liderazgo siempre van de la mano. No es posible ejercer un liderazgo si no se tiene poder; un liderazgo sin poder es una vacilada que no pasará de buenas intenciones. El poder es el combustible que alimenta el liderazgo, y al usarlo un líder puede transformar el medio que lo rodea. Ese poder se genera "dentro" del líder gracias a su personalidad y a su convicción de alcanzar un resultado. No es algo que se le da a alguien a través de un nombramiento.

Pudiéramos decir que es un asunto de carácter personal. Quien tiene poder lo ejerce a través de su forma de manejar los retos y dificultades que se presentan en la realidad. La persona de poder utiliza ese poder para trabajar con otras personas y crear una realidad que al principio sólo existe en su mente. Si lo usa bien puede mejorar el entorno, pero si lo usa mal puede crear mucho caos y conflicto.

El poder real no se puede adquirir a través de trabajar de cierto modo, o de usar tal o cual herramienta, es una fuerza que el líder produce dentro de si mismo(a) y lo usa para modificar el entorno y las circunstancias que vive. Es más asunto de personalidad que de técnicas aprendidas en una escuela.

Para que el poder sea efectivo requiere dos cosas: liderazgo que le da un canal para actuar, y enfoque que le de dirección y efectividad. Sin esas dos cosas el poder no puede ser utilizado, ya que no podrá manifestar en la realidad física esa visión u objetivo del líder. Warren Benny, un experto mundial en liderazgo y administración de empresas, que murió en 2014, decía: "La visión es el producto comercial de los líderes, y el poder es su dinero..."

Si quieres desarrollar tu poder, porque recuerda que no es algo que se recibe, el punto de partida es que tienes que tener una visión muy clara de lo que quieres lograr que suceda en tu entorno. Tu visión u objetivo es como la lupa que enfoca los rayos del Sol y los puede concentrar hasta producir fuego: sin visión tu poder se dispersará porque no tiene un punto donde concentrarse. Por eso el poder de una persona se mide por su capacidad para modificar su entorno.

En una empresa puede tener más poder el Jefe de Almacén que el Gerente General. El Gerente tiene el nombramiento pero quien mueve a la gente es el Jefe de Almacén, porque tiene más liderazgo al saber canalizar su energía personal para conseguir algo que le interesa. La visión clara de la meta u objetivo "empodera" al líder y aplicando ese poder puede convertir su visión en una realidad en el mundo físico.

El poder se retroalimenta y crece cuando se aplica. Cuando, usando su poder, el líder (que puede ser la abuelita de la familia), motiva y mueve a otras personas para conseguir sus metas, el resultado obtenido aumenta su liderazgo y eso hace que tenga más poder. Quienes se beneficien de los resultados estarán más dispuestos a seguir al líder y este apoyo genera cambios en la personalidad del líder, empoderándolo para lograr otros objetivos.

Y lo que estoy diciendo se aplica en la política, en la empresa, en el entorno familiar o en el equipo de futbol. Los principios para ejercer poder sobre 5 personas o sobre millones de personas son los mismos. Siempre hay una persona con fuertes deseos de lograr un objetivo; ese deseo genera una visión del resultado deseado, que a su vez genera poder concentrando la energía de la persona para conseguir su objetivo, y el poder se manifiesta a través del liderazgo que mueve a las personas que conviven con quién tiene la visión.

En todos los casos funciona igual y definitivamente es un arma de dos filos porque si el poder se utiliza mal puede ser fuente de grandes sufrimientos, como lo vemos hoy en día en muchos países. A través del poder mal empleado hemos llegado a vivir en la "cultura de los objetos" en lugar de la "cultura de los sujetos", y por eso el sistema ya no se puede sostener más, ya que amamos las cosas y usamos a las personas y claro está que el asunto debe ser al revés.

Te invito a que aprendas a desarrollar tu poder, en primer lugar para transformarte a tí mismo(a) en una mejor persona;  y en segundo lugar, para que puedas poner tu granito de arena y hacer tu entorno un mejor lugar para vivir, gracias a tu visión y al liderazgo que está generará en tí, para que influyas en otras personas y sigan tu ejemplo, logrando que tu casa, tu empresa y tu comunidad mejoren.

viernes, 26 de diciembre de 2014

PARA QUE EL ESFUERZO DE CAMBIO FUNCIONE

“El cambio” en el ambiente de negocios es algo que llegó para quedarse. Funcionar en un mundo globalizado requiere constantes ajustes provocados por nuevas condiciones de mercado, mayor competencia, cambio de en las leyes que se aplican a la empresa, nuevas formas de ser de las personas, la tecnología en las comunicaciones, etc.

Y en esos procesos de cambio hay dos puntos centrales: a) se da a través de un proceso gradual y b) Errores cometidos en cualquiera de las fases del cambio normalmente afectan todo el proceso porque las personas pierden el interés o la inercia que ya se había ganado. Para evitar estos errores es importante tener las siguientes etapas dentro de los procesos de cambio.

1.- Que cuando menos el 70% de la Dirección de la empresa vean el cambio como algo que no debe aplazarse más. No se puede pretender que los cambios empiecen sin que la Dirección ponga el ejemplo. Muchos directivos creen que es suficiente mandar un correo electrónico a los subalternos, pero se olvidan que las personas no queremos dejar nuestro círculo de confort.

2.- Formar un equipo de personas responsables de provocar el cambio. En este equipo debe haber 1 o 2 directores de alto nivel y debe incluirse también 4 o 5 personas de mandos intermedios, porque ellos están en contacto más estrecho con el personal administrativo u operativo. La práctica demuestra que es este equipo y no la Dirección la que logran implementar el cambio real.

3.- El equipo que promoverá el cambio debe desarrollar una estrategia para vender la idea al resto de la organización. Equivale casi a una campaña de marketing. Deben enfatizarse los beneficios del cambio, la forma de lograrlo, los problemas que se eliminarán con el cambio, etc. y sobre todo, que el cambio es fácil y posible de lograr.

4.- Se debe difundir la estrategia entre todos los involucrados en el cambio. Muchas veces se hacen los pasos anteriores, y se olvida difundir las ideas. El cambio sólo se dará si muchas personas compran la idea, al margen de lo que piense la Dirección, e igual que el cliente, deben estar convencidos que el cambio es una opción que les conviene.

5.- El equipo debe ayudar a los involucrados a eliminar los obstáculos reales o IMAGINARIOS que puedan surgir. A veces los obstáculos sólo existen en la mente de la persona, pero a veces dentro de la organización algunas personas bloquean el cambio por no convenir a intereses personales, a veces hay un sindicato o problemas de que los sistemas de evaluación anteriores no favorecen el cambio, etc.

6.- Deben darse a conocer los pequeños logros que se vayan obteniendo en el proceso de cambio para demostrar a las personas que sus esfuerzos están produciendo resultados favorables. Saber que está habiendo avances aumenta el entusiasmo y el deseo de cooperar, porque todos queremos ser parte de algo que funciona.

7.- Utilizar estos logros parciales como motivación para asumir retos y responsabilidades  más grandes. El cambio en realidad es un proceso que nunca termina, y la inercia obtenida por los pequeños logros se puede aprovechar para proyectos más ambiciosos.

8.- Lograr que los cambios implementados se vuelvan “el modo normal de hacer las cosas aquí”. Cuando los involucrados tienen esa mentalidad los cambios ya se han hecho parte de la cultura de la empresa y será necesario enfatizar los beneficios logrados para que no se pierda el interés y el impulso logrado.


Si se siguen estos pasos es muy probable que se logren los cambios necesarios para que la empresa siga siendo rentable y sostenible en el largo plazo. Cuando no se siguen casi siempre tenemos solamente “otro intento” y las personas son más difíciles de motivar porque se arraiga la idea de que “al cabos nunca pasa nada, qué caso tiene hacer el esfuerzo”. Esa mentalidad es un lujo que ningún empresario exitoso se puede dar.

viernes, 5 de diciembre de 2014

COMO GANAR EL RESPETO DE LÍDER

El respeto, la confianza y la credibilidad son los elementos intangibles que pueden ayudar o frenar su carrera profesional. El respeto no debe verse como algo que “llega con el puesto”, se debe ver como algo que se proyecta, que se gana y no que se merece automáticamente. La confianza es algo que surge cuando una persona hace lo que dice. La credibilidad es la consecuencia de las dos anteriores y del cumplimiento de los compromisos, sin importar el esfuerzo que esto implique.

Los siguientes son puntos claves que combinados lo ayudaran a mejorar su imagen como líder:

Tenga una visión clara de lo que desea lograr gracias al trabajo de su equipo. Debe saber exactamente el objetivo o meta que busca alcanzar

Comunique esa visión. Hable de ella con confianza y constantemente en cada oportunidad. Transmita de sensación de que está "casado(a)" con su sueño.

Sea apasionado. Su entusiasmo animará a la gente para que acepte sus ideas y persiga sus metas. No se puede encender fuego con un fósforo mojado.

Cumpla lo que promete. Si usted quiere que los demás sean responsables usted debe actuar con responsabilidad. Si usted dice que hará algo, desean saber que puedan contar con su palabra. 

Déjese ver. Los miembros de un equipo desean que su líder se involucre con ellos. Un líder "de escritorio" nunca será un líder real. Por eso Cristo o Gandhi movían masas, pasaban mucho tiempo con su gente.

Cree una atmósfera agradable, de apoyo. Sea un buen oyente. Sea paciente. Esté abierto. Su equipo desea sentirse que pueda expresarse libremente. La confianza construye confianza. 

Demuestre que usted valora el trabajo de cada miembro del equipo. Usted tendrá gente con diversos niveles de habilidades y diversas responsabilidades. Reconozca que cada uno contribuye al éxito del equipo en la medida de sus posibilidades. 

Acepte y no castigue cuando su equipo difiera de sus opiniones. Los miembros del equipo deben saber que pueden expresar sus ideas y creencia libremente sin consecuencias negativas o represalias de su parte. 

Conozcas sus fortalezas y debilidades. Reconozca sus errores y trabaje por eliminarlos, esa franqueza le permitirá a su equipo entender que todos tenemos la oportunidad de mejorar. 

Acepte la responsabilidad de sus acciones y de las de su equipo. Demuestre valor. Admita las derrotas y comparta los logros. Los miembros de su equipo quieren un líder que los proteja pero que a la vez los impulse. 

Haga respetar su posición de liderazgo con autoridad. Aunque como personas todos tenemos el mismo valor, dentro de un equipo las personas tienen diferente valor según sus capacidades. Un General, es mucho más valioso que un Sargento. El Director General es más valioso que la persona de Intendencia en cuanto al funcionamiento de la empresa se refiere, aunque tienen el mismo valor como personas. Un buen líder sabe que es parte de un equipo pero se da su lugar de “cabeza del equipo”, porque en cuanto al trabajo tiene más capacidades que el resto para su función de liderazgo o coordinador de esfuerzos.

Nadie puede tener “por decreto” el respeto de quienes lo rodean. Puede tener el miedo o la sumisión, pero no el respeto. Ese sólo se consigue gracias a un trabajo constante por ser mejor y por ayudar a otros a ser mejores. La fuerza de un líder depende de la fuerza de sus seguidores y si no fortalece a sus seguidores nunca será fuerte en lo personal.


domingo, 23 de noviembre de 2014

CREANDO UNA CULTURA DE SERVICIO AL CLIENTE

Cuando hablamos del servicio al cliente siempre pensamos en el aspecto empresarial; sin embargo, aquí le daremos a la palabra cliente un significado mucho más amplio. En este concepto también se incluyen los clientes de la empresa pero incluiremos a otras personas también.

En este caso diremos que un “cliente”  es cualquier persona que tiene algo que tú necesitas para mejorar tu calidad de vida. Estos satisfactores pueden ser físicos o monetarios pero también pueden ser no tangibles, como son el afecto, el reconocimiento, el respeto, las buenas relaciones interpersonales, etc.

Desde este punto de vista tus hijos son tus clientes, tu pareja, tus compañeros de trabajo, el vecino, las personas que atiendes en la empresa también son tus clientes, porque todos ellos tienen cosas que tu necesitas para estar bien, desde dinero hasta afecto, conocimientos y sentido de protección.

Debe quedar perfectamente claro que el servicio al cliente es muy importante porque cuando los clientes se sienten mal atendidos BUSCAN OTROS PROVEEDORES     , y eso no es bueno para la salud física, sicológica o económica. Nuestra capacidad de ser exitosos depende de nuestra capacidad de rodearnos de un equipo fuerte y leal. Si no hay eso las cosas se complicarán bastante.

Para tener una cultura de servicio al cliente creo que hay algunos puntos muy importantes:

UNA BUENA COMUNICACIÓN CON TUS CLIENTES.- Un equipo que no se comunica en forma asertiva, dicen ahora, no es equipo. Será un grupo de personas juntas pero sin nada que oriente sus esfuerzos en la misma dirección. La comunicación es la única forma que tenemos los humanos de intercambiar ideas para sumar esfuerzos y para aprender unos de otros. No le adivines el pensamiento a tus clientes, mejor pregúntales directamente sobre sus necesidades y expectativas y así será más fácil que se entiendan.

COMENTA CON TUS CLIENTES LOS BENEFICIOS DE COOPERAR. El problema más serio que tiene México y que nos impide mejorar es que no trabajamos en equipo. Anteponemos los intereses personales al bienestar común y eso crea desconfianza y con la desconfianza empiezan ideas como “el que pega primero pega dos veces” y se acabó el trabajo en equipo. El mundo está demasiado complicado como para jugar al Llanero Solitario

EDIFICA A TUS CLIENTES. Eso quiere decir no perder la oportunidad de hacerlos sentir importantes. Cuando hables de ellos o los presentes a otras personas no desperdicies la ocasión para señalar sus cualidades y sus aciertos. No necesitas ser hipócrita inventando, señala cosas reales. Si no puedes encontrar cosas buenas en otras personas obviamente el problema eres tú.

EMPODERA A TUS CLIENTES.- Construye un ambiente en donde se fomente la iniciativa personal. Aprende a delegar, si sólo asignas responsabilidades y no das autoridad e independencia para tomar decisiones no pasará nada. Tal vez se cometerán algunos errores, y se pueden usar para motivar a la disposición al cambio y el aprendizaje. Un buen capitán de barco no se forma estando siempre amarrado al muelle.

SE PARTE DEL ÉXITO DE TUS CLIENTES.- Hazle publicidad a los casos de éxito de tus clientes, celebra sus logros como si fueran tuyos y eso creará un lazo muy fuerte con ellos.

NO TE COMPORTES  EN FORMA SERVIL.- Muchas veces los clientes no tiene razón y en ese caso habrá que mostrar firmeza y explicar por qué no se pueden seguir sus ideas. Si toleras abusos de cualquier tipo te convertirás en “cosa” y no te respetarán. La idea es una relación de ganar – ganar en donde todos los involucrados hacen su parte y se benefician de la relación

INCENTIVA LA COOPERACIÓN.- Pueden ser incentivos económicos, en especie o de reconocimiento al mérito. En este último caso se busca satisfacer las necesidades sicológicas de las personas como son la aceptación, el reconocimiento y el sentido de pertenencia. Todos queremos y necesitamos “un premio” para hacer las cosas; deberíamos hacer las cosas “porque debe ser” pero los mexicanos no tenemos todavía ese sentido del compromiso ni con nosotros mismos ni con las otras personas.

CUIDA TU EGO.- Este es un enemigo mortal de la cultura de servicio. Si él controla tu comportamiento considerarás valiosas a las otras personas sólo en la medida en que te sirvan para lograr tus propósitos personales. Funcionarás en base a la ley del embudo: “Lo ancho para acá y lo picudo para allá”. Te pudo garantizar que tu juego no durará mucho y esas personas que usas en tu beneficio personal no tendrán piedad para hacerte pedazos en la primera oportunidad que tengan.

Las personas que sirven a sus clientes sin ser serviles tienen asegurado el éxito y la prosperidad, porque sumarán los esfuerzos de muchas personas para multiplicar sus resultados.


martes, 11 de noviembre de 2014

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE TODO BUEN GERENTE

Ser un buen gerente no es asunto de suerte o de designio divino; requiere desarrollar ciertas habilidades y actitudes, que permitirán a la persona desempeñarse con éxito en su gestión. Y en este caso siempre surge la pregunta: "¿Un buen gerente se hace o nace?"

Hay personas que nacen con características genéticas que favorecen el buen desempeño  en el campo de los negocios; sin embargo, no hay duda que cualquier persona PUEDE APRENDER las habilidades necesarias para el liderazgo y para el trabajo en equipo. Quién nació con la carga genética adecuada para eso aprenderá con mayor facilidad, pero de todas maneras tendrá que aprender "la técnica" del buen desempeño gerencial, ya que los seres humanos cuando nacemos no sabemos nada.

Creo que en ese asunto de aprender a ser un buen gerente hay muchas cosas que estudiar, y creo que hay algunas que son esenciales ya que sin ellas no podrá haber buenos resultados en el trabajo gerencial. Son las siguientes:

1.- Aprender a planear para el mediano y largo plazo.
La mayoría de los mexicanos somos muy de la idea que el futuro no se puede predecir y organizamos nuestra vida en función del corto plazo y "de lo que salga en el día"; seguramente habrá oído la expresión "a ver que sale". Si bien es cierto que el futuro no se puede predecir SI SE PUEDE INVENTAR utilizando nuestra imaginación, nuestros conocimientos y los objetivos que deseamos alcanzar. 

Si quiere ser un buen líder y gerente tiene que aprender a tener esa visión de mediano plazo (3 a 5 años) y largo plazo (más de 5 años) ya que solo así podrá hacer planes de trabajo que pueden ser compartidos con sus colaboradores, y organizar una agenda con metas por alcanzar a corto plazo que nos lleven a conseguir nuestros propósitos.

2.- Debe concentrar su atención en lo importante, no en lo urgente.
Dicen que lo urgente es algo importante que no se atendió a tiempo, y en el mundo de los negocios la expresión "apagando fuegos" es demasiado común. Esta claro que cuando ya apareció lo urgente pues hay que resolverlo; pero luego deberíamos establecer políticas o procedimientos que eviten los mismos fuegos en el futuro. En la realidad eso no se hace porque hay "muchos otros fuegos que apagar" y nunca hay tiempo para desarrollar esas políticas "contra incendios" que haría que "lo urgente" sea la excepción y no la regla.

3.- Debe evitar la mentalidad de "nunca hay que hacer hoy lo que se puede hacer mañana".
El hábito de posponer las cosas, junto con el hábito del conformismo, son los peores defectos que puede tolerar alguien que aspire a ser éxitoso en cualquier campo de su vida. Funcionar en base a esos hábitos son garantía de fracaso. Dicen que la apatía y la indiferencia caminan tan despacio que la pobreza nunca tarda en alcanzarlas.

Debe recordar que el único momento donde Usted puede hacer algo es AHORA. Todo su poder de hacer cosas o cambiar su vida está en el aquí y en el ahora, NUNCA EN EL FUTURO.

4.-  Necesita ser eficiente y eficaz.
Ser eficiente tiene que ver con la habilidad de aprovechar los recursos disponibles al máximo, es la habilidad de hacer más con menos. Si algo nos caracteriza a la mayoría de los mexicanos es que somos muy desperdiciados y en la realidad actual no es una prioridad la eficiencia. Ser eficaz tiene que ver con lograr el resultado o el objetivo esperado. Una persona poco eficaz puede hacer muchas cosas pero sin concretar la meta esperada, digamos que genera mucha actividad pero muy poca utilidad.

5.- Debe ser honesto y respetar los valores éticos fundamentales.
La vieja idea de "el que no tranza no avanza" desgraciadamente sigue siendo el patrón de conducta de muchas personas en el ámbito de los negocios, y eso genera serios problemas de productividad y competitividad porque encarece el costo de cualquier producto o servicio. Todos nos quejamos de la corrupción y de la impunidad que ésta trae; sin embargo, no cambiamos nuestros hábitos bajo la excusa de que "así funcionan las cosas". Si quiere despertar confianza entre sus colaboradores, clientes o proveedores debe predicar con el ejemplo. Y lo que no entendemos todavía es que las cosas funcionan mucho mejor predicando con el ejemplo, podríamos generar más, y sobre todo, podríamos disfrutar nuestros logros.

6.- Debe saber trabajar en equipo y delegar.
Este es un problema muy serio en Sonora. Las cosas son demasiado complicadas para que seamos "todologos" y todavía muchos gerentes siguen monopolizando la autoridad. El único modo de seguir siendo exitosos es sumar esfuerzos para multiplicar los resultados. Si no lo hace así sucederán dos cosas: a) Usted se convertirá en un cuello de botella en su organización estorbando más de lo que ayuda, b) Morirá antes de lo que le toca víctima de un infarto, cáncer y otras mil enfermedades que sabemos que aparecen por eso que llamamos "estrés".

7.- Debe comprender que el miedo no es un buen motivador. 
Muchos gerentes quieren seguir controlando a su personal a través del castigo, la amenaza y la presión. Cualquier conocedor de la materia le dirá que un requisito importante para la calidad y la productividad es eso que llaman "calidez" en el trabajo, que básicamente quiere decir lograr que el trabajador disfrute su trabajo y lo vea como una forma de superación personal. Si para los subordinados el gerente representa "enemigo" habrá problemas tan serios como la rotación de personal, el ausentismo, el tortuguismo, altos costos de operación porque el personal "se cobrará a lo chino"

8.- Debe asegurarse que sus decisiones tengan fundamentos válidos y objetivos. 
Muchas personas siguen tomando decisiones en función de lo que sienten y creyendo que son los únicos inteligentes en la organización. La frase de "yo soy el jefe aquí" es síntoma de que no hay bases firmes para las decisiones que se toman, y el gerente en cuestión no puede argumentar con conocimiento de causa lo que está haciendo. Decisiones en función de compadrazgos, favoritismos y conveniencias que perjudican la empresa son decisiones que llevan a la quiebra.

9.- Debe generar credibilidad y respeto.
Si quiere cometer suicidio en su carrera empresarial diga una cosa y haga otra diferente. Es la fórmula mágica para generar desconfianza, y donde aparece la desconfianza se acaba el trabajo de equipo y puede despedirse de su empresa o de su trabajo, porque es sólo cuestión de tiempo que las cosas acaben en catástrofe. No espere cooperación si usted es el primero que rompe sus compromisos. Si hace lo que dice las cosas funcionarán mucho mejor y usted se ahorrará muchos dolores de cabeza y pérdidas económicas.

10.- Deje de buscar protagonismos personales a costa de humillar a otros.
Tratar de ser el centro de atracción a costa de otras personas porque no tiene méritos propios es un error que pagará muy caro. En la política hay un refrán que es ley: "Para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta". En los negocios sucede igual, esas personas a las que humilla o subestima se encargarán de sacarle todos los trapitos al sol y puede estar seguro que su carrera gerencial nunca progresará.

Cuide estos detalles y verá como Usted será "atractivo" a sus colaboradores, generando un clima laboral en donde pueden prosperar la lealtad, el compromiso, la iniciativa personal, la disposición al cambio y el mejoramiento continuo. Así su carrera gerencial tendrá una base sólida y será brillante; de lo contrario, las cosas no estarán bien y el primer perdedor será Usted mismo o misma.