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viernes, 6 de abril de 2018

CÓMO MOTIVA LA MOTIVACIÓN

Cuándo observamos el comportamiento de los seres humanos siempre podemos notar un patrón que se repite sin importar la nacionalidad, el nivel socio económico, o el grado de preparación académica:  el ser humano se desenvuelve en su medio a través de diferentes situaciones que lo impulsan a actuar y que dependiendo de como se manejen esas situaciones y respuestas la persona se va creando su éxito o su fracaso.

La palabra motivación proviene de los términos latinos motus “movido” y motio “movimiento”, y tratando de definirla en términos modernos pudiéramos decir que la motivación es una fuerza que impulsa a una persona a realizar acciones y a persistir en ellas hasta satisfacer necesidades insatisfechas que la persona necesita satisfacer. Esas necesidades insatisfechas están produciendo un desequilibrio en el individuo, y buscando restablecer el equilibrio emprenderá las acciones que crea pueden equilibrar su vida nuevamente.

Y aquí surge una situación importante que frecuentemente olvidan las personas que ejercen un liderazgo en un grupo de personas, que puede ser una familia, un equipo deportivo, un equipo de trabajo en la empresa o cualquier otro grupo: para que exista motivación NECESITA HABER NECESIDADES INSATISFECHAS. Las necesidades satisfechas no motivan ya que al estar satisfechas no generan desequilibrio en la vida de la persona. 

La primera persona que en la época moderna estudió el asunto de la motivación desde una base científica fue Abraham Maslow, quién en 1943 publicó su obra "La teoría de la Motivación Humana", (en inglés, A Theory of Human Motivation). Hasta la fecha se sigue hablando de la "Pirámide Maslow" que básicamente sigue siendo correcta, aunque han aparecido muchos otros estudiosos del tema que han sacado sus propias conclusiones. Al analizar las diferentes propuestas podemos ver que en realidad todas se complementan en lugar de excluirse. 

Maslow visualizó las necesidades insatisfechas que nos motivan como una pirámide en donde el individuo se moverá hacia arriba de la pirámide a medida que satisface sus necesidades. En la base de la pirámide se encuentran las necesidades más básicas que son las necesidades fisiológicas como comer, dormir, la salud y cosas por el estilo. Una vez que esas están satisfechas se pasa al segundo nivel que son las necesidades de seguridad como puede ser un techo seguro, un vecindario sin muchos ladrones, etc. Satisfechas estas necesidades siguen las necesidades de aceptación, de reconocimiento y de trascendencia en la punta de la pirámide. 

Frederick Herzberg propuso la teoría motivación – higiene.  En ella establece que las motivaciones dependen del ambiente y del trabajo de la persona, en lugar de las necesidades humanas, como lo vió Maslow. Douglas McGregor en su teoría habla que la motivación depende de lo que un tercero establezca para que la persona se motive. Otro autor muy reconocido en su momento fue Frederick W. Taylor quien establece que la motivación es la consecuencia de algo, y no como el inicio de algo. Analiza la motivación aplicándola al entorno laboral más que la vida en general

Aunque se manejan enfoques diferentes por los diferentes investigadores hay algo que no cambia en todos ellos: aceptan que la base de la motivación es una carencia real o creada por la publicidad que lleva a la persona a moverse para satisfacer necesidades insatisfechas a través de sus actividades de la vida diaria. Las cosas funcionan bien cuando logra sus objetivos y recupera el equilibrio que había perdido. A partir de ese éxito la persona repite y refuerza su comportamiento y gracias al aprendizaje se torna más hábil para lograr mejores niveles de bienestar porque sus logros generan nuevas necesidades insatisfechas porque vivimos en una sociedad que siempre genera deseos o necesidades nuevas para mantener el sistema capitalista que tenemos.

El reto para quienes manejan las empresas es identificar esos motivadores que pueden impulsar a su personal. Claro está que se presenta el problema que las personas somos diferentes y no hay un modo de motivar que sea efectivo con todas las personas por igual. Por eso es necesario que quién ejerce el liderazgo del grupo se acerque a cada uno de sus colaboradores para conocer esas necesidades insatisfechas que pudieran servir de motivadores. Una vez identificadas habrá que cuidar los siguientes factores para que se produzca el ambiente que permita una forma de trabajar motivadora.

1.- Establecer objetivos claros y alcanzables a través de políticas de trabajo realistas y efectivas.

2.- Manejar correctamente los procesos de comunicación recordando siempre que la comunicación depende de lo que el receptor entiende y no de lo que el emisor quiere expresar a través del lenguaje verbal y corporal.

3.- Brindar una retro-alimentación efectiva a la persona, que le permita ajustar su desempeño sin sentirse humillada y sin tener miedo a tomar acciones en el futuro. La persona debe saber que los errores se verán como áreas de oportunidad motivadoras.

4.- Estimular la participación activa del empleado en el logro de las metas propuestas y en enfocarse siempre en los procesos de innovación que permita un mejoramiento continuo y la satisfacción de sus necesidades insatisfechas. Cuando se logra la integración de las personas para lograr un trabajo de equipo se tendrá eso que llaman sinergía que permitirá sumar esfuerzos y multiplicar los resultados.

Es en este punto en donde la motivación hará su magia logrando estándares de desempeño superiores a los normales, asegurando así el buen futuro de la organización porque se lograrán las metas propuestas en un ambiente de libertad, y las personas se sentirán parte de algo que las ayuda en el logro de sus objetivos personales. Se logrará eso que muchos gerentes y lideres desean pero no logran: que la gente a su cargo "le tenga amor a la camiseta".

Si tienes gente a tu cargo primero necesitas aplicar todo esto a tu situación personal para que tu motivación te motive a tí a motivar a tu equipo. Así tendrás una espiral virtuosa en donde se tendrán cada mejores niveles de desempeño, con el consiguiente beneficio para todos los involucrados. Es importante recordar que en lo equipos o todos ganan o todos pierden y por eso hay que hacer lo necesario para tener un equipo ganador, altamente motivados por sus propios logros y con una visión de futuro en donde la creatividad y la innovación siempre están presentes.

Te dejo los enlaces a dos de mis videos que pueden complementar el tema:
a) La satisfacción en el trabajo  Has clic aquí
b) Maneja tu frustración    Has clic aquí




miércoles, 4 de octubre de 2017

¿QUIÉN ES RESPONSABLE DE TU DESARROLLO PERSONAL?

Sería bueno que te hicieras esa pregunta que aparece en el título del escrito, porque de tu respuesta depende que tan comprometido estarás con tu prosperidad y vida bonita. Si eres de esas personas que son “carretillas” porque hay que empujarlas para que caminen, siempre dependerás de la persona que te empuja y lo más seguro es que acabarás trabajando para generar su bienestar y no el tuyo. Además irás creando una relación enfermiza que tarde que temprano te llevará a eso que llaman codependencia.

El desarrollo de cualquier organización, desde la familia hasta una empresa transnacional, tiene relación directa con la capacidad de sus integrantes en hallar y poner en práctica acciones orientadas a convertir en realidad los sueños de individuos que se atreven a ver las cosas como pudieran estar, en lugar de conformarse con la situación actual. Los soñadores empujan a las personas carretillas que trabajan para convertir en una realidad tangible esos objetivos que son definidos por los visionarios.

Tu desarrollo personal se da de adentro hacia afuera y no al revés. Tú puedes tener a la mano los mejores programas de crecimiento, con una metodología excelente y recursos ilimitados para implementarla; sin embargo, tú tienes que convertir todo ese potencial en acciones que te lleven a mejorar, y esa parte no es transferible. Tus resultados van a estar directamente relacionados con el compromiso que tengas contigo mismo de ser un profesional de la prosperidad, al margen de si eres un profesionista o no.

Como profesional tu prioridad será hacer las cosas que haces cada vez mejor, porque sólo así podrás construir una mejor realidad de la que tienes ahorita. Y es ahí donde las acciones de esa persona comprometida con su meta puede transformar la vida personal y de muchas otras personas, como ha sido el caso de Gandhi, Martin Luther King, Rigoberta Menchú, y muchas otros que entendieron que ellos tenían que ser los gestores de su propio desarrollo, físico, mental y espiritual, antes que pudieran hacer la diferencia para otras personas.

Si tú aspiras a lograr cosas importantes en tus áreas de influencia, deberás empezar a ser el promotor de tu propio bienestar; no sólo del económico sino tu bienestar integral. Así, a través de eso que ahora llaman liderazgo, podrás motivar a quienes te rodean a seguir tu ejemplo o a empezar a caminar sus propios caminos. Si ya tienes o aspiras a tener una empresa, deberás recordar que al contratar a otras personas, no sólo contratas sus habilidades y su tiempo, sino que contratas todo el paquete psicológico completo, y eso incluye muchas veces la tendencia a ser carretillas.

Aquí el punto es que una carretilla no puede empujar a otra carretilla, y de ahí la importancia de tu mentalidad personal, que debe estar firmemente orientada al logro de objetivos, tanto personales como de la organización donde realizas tus actividades. Si puedes mantener ese enfoque en tu diario quehacer seguramente tendrás grandes logros y siempre serás el dueño de tu propio destino, mientras que las personas carretillas siempre irán por caminos elegidos por quienes las empujan; y claro está, que nunca serán sus propios caminos.

Por eso aunque tú labores en una empresa, independientemente del tamaño que tenga y de sus programas de desarrollo personal, tú siempre serás el elemento que decida hasta donde llegarás en tu desarrollo personal. Desde aquí te invito a siempre ser quién tome la iniciativa para llegar lo más alto posible, elevando a través del aprendizaje de cosas nuevas tu nivel de competencia para poder ser mejor persona, y a través de ese empoderamiento, entonces hacer la diferencia en cualquier iniciativa en la que participes.

Si bien es cierto que las empresas organizan actividades orientadas al crecimiento de sus Recursos Humanos, siempre serás tú como individuo quién decidirá si te comprometes o no con esos programas de desarrollo que te permitirían descubrir tus competencias y ponerlas al servicio de tu prosperidad y de la de quienes te rodean.

Recuerda que ya hace 2000 años se enseñó que el camino al cielo es angosto y pedregoso y así sigue siendo, porque en tu camino al éxito siempre habrá dificultades que cada caminante, tú en este caso, debe superar. Por eso es necesario ese compromiso personal contigo de ser profesional, asumiendo la responsabilidad de tus resultados. Te guste o no tú eres el protagonista principal de tu película de vida que vas filmando día a día. Si cedes ese papel a otra persona te convertirás en actor secundario en tu propia película al convertirte en persona carretilla.

Sólo puedes construir tu futuro en tu presente, y en ese presente sólo hay dos opciones en términos reales: eres quién empuja la carretilla o te conviertes en carretilla que otro empujará hacia sus caminos, no hacia los tuyos. Por eso te vuelvo a hacer la pregunta del principio: ¿Quién controla tu desarrollo personal?Solamente siendo tú quien lo hace podrás realmente desarrollar tus fortalezas y convertirlas en semillas de prosperidad y éxito profesional. Solamente así podrás hacer que tus capacidades sean valoradas en la organización donde te desenvuelves.

Nunca se te ocurra esperar tus oportunidades porque nunca llegarán, por la simple razón de que no existen en ningún lado. Tú eres tu propia oportunidad, y al hacerte responsable de tu propio desarrollo, puedes hacer que el potencial que llevas dentro produzca resultados. Diríamos que en ese diario presente donde vives vas construyendo tu futuro de prosperidad sembrando tus habilidades y capacidades a través de tus actividades hechas con profesionalismo. E igual que cualquier semilla brota, tus habilidades producirán en tu presente ese futuro de bienestar, pero entre la siembra y la cosecha hay un espacio de tiempo que es donde se necesita tener esa objetividad y esa visión clara de donde queremos llegar.

Tú como ser humano nunca eres producto terminado si eres profesional en el ser y en el hacer. Una vez que aquellas metas que eran futuro se convierten en realidades presentes, siempre podrás seguir en el camino para crear nuevos objetivos, ya que gracias a tu imaginación puedes crear en tu realidad no física eso que todavía no se ha manifestado en tu realidad física. Ese proceso de creación nunca termina; siempre eres por así decirlo, un elemento de cambio en el presente para materializar un futuro, que al convertirse en presente te motivará a crear otro futuro, generándose una espiral de prosperidad. Aquí nunca es un círculo virtuoso sino una espiral virtuosa porque nunca regresas a tu punto de partida.

Todo el proceso antes mencionado se dará dentro del entorno donde vives, llamese familia o empresa o iglesia, porque no vives aislado de una comunidad de personas. Aquí lo importante es que aunque vives en un entorno el proceso es totalmente personal. Las otras personas pueden ser parte de ese entorno pero nunca pueden generar tu cambio personal. El desarrollo humano siempre es un trabajo individual que no se puede delegar; no le puedes pagar a nadie para que viva tu vida por tí, o use tus capacidades en tu lugar. Sencillamente no son transferibles.

Es como en las peregrinaciones religiosas en donde muchas personas caminan juntas pero cada quién camina su propio camino; que además, nunca es igual al camino de otro peregrino. Tu desarrollo personal puede apoyarse en programas excelentes elaborados por los mejores profesionales en la materia, pero la motivación y el compromiso con el resultado, sólo pueden salir de tí. Si no es así no pasará nada en tu proceso de transformación personal hacia el éxito, y te repito, acabarás siendo persona carretilla, que trabajará por los sueños de otro.


Desde espacio yo te invito nuevamente a ponerte en marcha en tu propia peregrinación hacia el éxito y la vida plena. Sólo así sucederán dos cosas: en primer lugar tu semilla de futuro podrá brotar para convertirse en presente de prosperidad que a su vez produzca más semilla; y en segundo lugar , podrás inspirar y apoyar a otros a que construyan en ellos mismos individuos fuertes, logrando conjuntar un equipo de individuos fuertes que podrán formar un equipo ganador porque podrán sumarse los esfuerzos para multiplicar los resultados.

Si estas ideas van de acuerdo a tu manera de ver la vida te invito a ver uno de mis videos al respecto. Dura 6 minutos y para verlo puedes hacer clic aquí. Si tienes alguna duda o comentario me puedes contactar desde aquí mismo. Sólo busca en la parte derecha de tu pantalla la sección "Para ponerte en contacto conmigo" y me escribes lo que desees.

Por de pronto que estés bien y espero renuncies a ser carretilla porque las carretillas nunca deciden a donde quieren ir y siempre andan cargadas de cosas pesadas que no son suyas...






lunes, 11 de septiembre de 2017

ÉXITO SIGNIFICA CAMBIAR PARA SER MEJORES

Las empresas y las personas vivimos en un ambiente de intensos cambios en lo económico, en las condiciones de mercado, en la mentalidad y valores de las personas, en lo social, en lo político, etc. y esto obliga a ajustar nuestros procesos de operación continuamente. Esto nos lleva a desarrollar nuestras capacidades de adaptación y aprendizaje, ya que de lo contrario no podemos operar adecuadamente y eso llevará a quedarnos fuera de la dinámica del mundo actual.

Por tal situación, es necesario crear estrategias que promuevan la adaptación y aprendizaje, y esto básicamente requiere en primer lugar reconocer que como personas y empresas siempre podemos mejorar; y en segundo lugar tener la disposición de cambio para reinventarnos cada vez que se necesite.

Esas dos cosas permiten establecer orden y estabilidad entre todos los factores involucrados en el diario vivir. Gracias a ellos podemos analizar información de lo que está pasando para definir y llevar a la práctica nuevas acciones aprovechando al máximo nuestros recursos de tiempo, de conocimientos, de infraestructura y de dinero. Así hay una adaptación ordenada y adecuada a la nueva realidad que se vive.

En el proceso será importante comunicar a quienes nos rodean en el medio familiar o laboral el porqué de los cambios, cómo se pretende realizar el ajuste; y sobre todo, los resultados que se esperan obtener con ese esfuerzo. Sólo así se podrán equipos de trabajo que puedan trabajar en equipo.

Con esa humildad y capacidad de cambio, dejando atrás los “viejos modos”que ya no son funcionales, estaremos orientados hacia el mejoramiento continuo que llevará a alcanzar mejores niveles de desempeño, asegurando así una capacidad de respuesta que no tendrán las otras personas o empresas con quienes compartimos el mercado. Eso genera productividad y eficiencia, que a su vez se traduce en mejores resultados y utilidades.

La competitividad personal y de una empresa se basa en satisfacer en la forma adecuada, oportuna y a precios razonables las necesidades y deseos razonables de sus clientes. Y esto funciona igual si estamos hablando de tu familia, de tu equipo deportivo o de cualquier núcleo social donde te muevas. Tu familia son clientes que desean satisfacer sus necesidades físicas y psicológicas, y tu capacidad de liderazgo e influencia dependerá de tu capacidad para satisfacer sus expectativas, siempre y cuando estas sean razonables.

En tus actividades, tanto a nivel personal como profesional, debe ser una prioridad para tí generar valor; siendo un elemento de cambio que produce mejores niveles de bienestar gracias a resultados tangibles en el entorno. Para generar valor necesitas encontrar mejores modos de hacer las cosas, y para eso necesitas adquirir y compartir conocimientos, facilitando así los procesos de comprensión y adaptación a las nuevas situaciones de vida.

Tu equipo, ya sea familia o subalternos, deben percibir tu liderazgo en un ambiente de libertad que estimula al aprendizaje gracias a la posibilidad de cometer errores en procesos nuevos que llevan a la innovación. El proceso de aprendizaje siempre implica errores mientras se aprende a interpretar la nueva realidad para adaptarse a ella; sin embargo, esos errores sólo son aceptables cuando permiten obtener ventajas competitivas.

Para que este proceso funcione bien las personas involucradas deben ser independientes y creativas con la finalidad de enfrentar un problema, idea o propósito en común. Para que el personal se sienta dispuesto y motivado a compartir sus experiencias y talentos, se requiere de una organización que permita trabajar en equipo, con inteligencia y disciplina, orientando sus esfuerzos en la misma dirección.

El éxito duradero nunca es producto de la improvisación y el “ahí se va”. Requiere enfoque y perseverancia. Por eso el personal que aprende y cambia debe tener la libertad para hacer y desarrollar libremente sus capacidades y talentos, en un ambiente de confianza, donde se sigue un orden que evita el desperdicio de los recursos. Aunque esto se dice fácil, para lograrlo en la realidad se requiere habilidad y visión clara de parte del líder. Es necesario implementar los mecanismos para:

  • Generar confianza para pensar, y actuar en procesos innovadores que mejoren el desempeño de la organización. 
  • Definir una visión y un plan de acción que sea motivador gracias a los resultados que se espera obtener. 
  • Estructurar claramente las funciones para que puedan ejecutarse, compartiendo por igual la responsabilidad del resultado. 
  • Empoderar a los participantes para que realicen sus funciones adecuadamente. 
  • Crear sinergía gracias al trabajo de equipo, que debe basarse en un comportamiento asertivo de todos los participantes. 
  • Establecer mecanismos de comunicación que permitan compartir experiencias de forma adecuada y oportuna.
Facilitar el aprendizaje en la organización mediante la creatividad de la persona no debe ser una moda pasajera en la empresa. El cambio ha llegado para quedarse, y por eso el aprendizaje basado en la creatividad y la innovación debe quedarse también, convirtiéndose en uno de los activos más importantes, transformando los “Recursos Humanos” en “Capital Humano” porque pueden recopilar información de su ambiente interno y externo, porque pueden interpretarla y darle sentido para implementar acciones que les producen beneficios duraderos.

Por eso una organización que aprende asegura su permanencia en el mercado, estableciendo una estructura flexible, pero al mismo tiempo ordenada, que comparte información y conocimientos de la forma adecuada para contribuir al desarrollo de competencias de su personal, buscando siempre cumplir los objetivos que permiten materializar la visión y misión de la empresa.




viernes, 11 de agosto de 2017

LOS 10 MANDAMIENTOS DEL LIDER

Si en tu empresa o trabajo tienes personal a tu cargo sin lugar a dudas tu efectividad y resultados van a depender de tu capacidad de liderazgo. Esa el la palabra mágica cuando se tienen equipos de trabajo que necesitan trabajar en equipo, porque no todos los equipos pueden trabajar en equipo para producir eso que llaman "sinergía". La mayoría de los"equipos de trabajo" en realidad son un grupo de personas trabajando juntas y nada más. La diferencia entre un grupo de personas y un equipo de personas la hace el líder.

Se han escrito toneladas de papel sobre las teorías del liderazgo desde principios de los años treinta cuando se empezó a manejar el concepto, y éstas han ido cambiando a medida que pasa el tiempo. Sin embargo hay ciertas características de un buen líder que se mantienen constantes aunque las situaciones cambien. En esta ocasión quiero mencionarte 10 de ellas que son fáciles de reconocer y que no se necesita ser gurú de los negocios para reconocer. En lo personal te puedes evaluar con ellas o evaluar a tus subalternos que tienen personal a su cargo.

1.- Producen resultados.- Lo que justifica la existencia de un equipo de trabajo es que se pretende alcanzar una meta o un resultado y la efectividad de un líder queda demostrada por su capacidad de orientar los esfuerzos del equipo en esa dirección. Muchas buenas intenciones, mucho entusiasmo, muchas habilidades de comunicación, pero sin resultados identifican un mal líder aunque en lo individual pueda ser una excelente persona y muy capaz en sus tareas.

2.- Tienen capacidad de cambio ante las situaciones del entorno.- El buen líder es muy hábil para ajustar su técnica de liderazgo según las necesidades y objetivos. Sabe representar su papel dependiendo del auditorio, como un buen actor que representa diferentes personajes. Tiene la capacidad de percibir la realidad emocional de su equipo y sabe como manejarla para sacar lo mejor de las personas.

3.- En sus prioridades está primero el logro de objetivos que "el qué dirán".  Saben como manejar sus emociones negativas con respecto a la crítica y controlan su miedo a perder el puesto si toman decisiones equivocadas. Su personalidad está más orientada hacia el crecimiento que hacia la seguridad.

4.- Son creativos e innovadores en el proceso de alcanzar la visión que se han propuesto. Un buen líder no se puede dar el lujo de sufrir "parálisis por análisis"; por eso pudiéramos decir que no se quedan quietos. Son buenos en la planeación pero no se estancan en ella.

5.- Saben lo que está pasando a su alrededor.- Saben que sin información no se puede tomar buenas decisiones y por eso dedican tiempo a conocer lo que está pasando en sus áreas de influencia, no sólo en el trabajo sino en situaciones familiares, en su iglesia y cosas por el estilo.

6.- Funcionan en base a la asertividad.- Son claros y honestos al expresar sus opiniones y tienen la capacidad de escuchar la opinión de los colaboradores, incluso cuando pueden estar en desacuerdo o manifiestan opiniones adversas a su persona. Aprenden a modular su carácter y no tratan de lograr aceptación a través de la agresividad o la sumisión. Es muy común que personas muy capacitadas nunca llegan a posiciones gerenciales por su "mal genio".

7.- Son expertos comunicadores.- Manejan muy bien su lenguaje corporal que siempre respalda su lenguaje verbal. Pueden explicar cosas complicadas en términos sencillos, son buenos para sintetizar, y se adaptan al nivel del receptor de su mensaje porque saben que lo que cuenta al comunicar es lo que el receptor entiende, no lo que el emisor dice.

8.- Comparten el beneficio de sus logros.- Saben perfectamente que la mejor forma de asegurar la confianza y respaldo de sus seguidores es compartir sus logros. Saben que el egoísmo y el pisotear a los más débiles genera desconfianza destruyendo así la capacidad de trabajar en equipo.

9.- Empoderan a su gente.- Sabe que su fuerza personal depende de la fuerza de sus colaboradores. Entiende muy bien el concepto de "capital humano". Un buen líder invierte tiempo y dinero en la capacitación de su equipo y logra sus objetivos en base a la motivación y no a las amenazas y miedo de sus subalternos.

10.- Cuida los detalles pequeños.- Sabe que los grandes logros se hacen a partir de pequeños logros. Es bueno para dar seguimiento a los planes de acción. Siempre tiene presente el refrán "el diablo se aparece en las pequeñas cosas" y aunque delega en sus colaboradores la ejecución de las cosas siempre está al tanto de esas pequeñas cosas que frecuentemente descuidan los subalternos. Tiene la habilidad de no perder la visión de conjunto y puede analizar la operación sin dejarse atrapar por la problemática del día a día que delega en su gente.

El dominio de estas habilidades te permitirá tener posiciones de liderazgo en tu trabajo, con tu familia, en tu equipo de futbol, con tus vecinos, etc. porque el liderazgo real no es cuestión de nombramientos ni de dinero; es cuestión de lograr la confianza para poder inspirar a quienes te rodean, y lograr así mejores niveles de bienestar para ellos mismos y para el equipo al orientar los esfuerzos en una misma dirección.

Otra cosa importante con los puntos que te mencioné es que no se aprenden en los libros, son habilidades que se aprenden en la práctica. Por eso podemos decir que es algo vivencial porque en la escuela te podrán dar la información, pero no el conocimiento que viene de la experiencia propia. Sin temor a equivocarme puedo decirte que el liderazgo es una habilidad que se puede desarrollar aunque no hayas nacido con el don para ser un líder nato.

Si te interesa ser una persona próspera y respetada en el medio social donde te mueves el liderazgo es la herramienta que necesitas, y como cualquier otra herramienta es posible aprender a manejarla.








miércoles, 12 de julio de 2017

LA GERENCIA EN EL SIGLO XXI

Los cambios en el entorno también influyen en los enfoques gerenciales, que surgieron y predominaron en condiciones que se han modificado sustancialmente. Entre las tendencias y demandas “para la gerencia del Siglo XXI” se encuentran las siguientes: transitar de la dimensión y escala, a la velocidad y capacidad de reacción; de la autoridad formal y el control desde arriba, al otorgamiento y desarrollo de poder y facultades (empowerment); de la rigidez en las organizaciones, a las organizaciones flexibles y virtuales; del control por medio de reglas y jerarquías, al control por medio de visión y valores; del análisis racional y cuantitativo, a la creatividad y la intuición; de la necesidad de certeza, a la tolerancia a la ambigüedad; de la independencia y autonomía de la empresa, a la interdependencia y alianzas estratégicas; del enfoque organizacional interno, al enfoque en el medio competitivo; de la ventaja competitiva, a la ventaja cooperativa, entre otros.

Diferentes especialistas también se refieren a las nuevas tendencias en las llamadas “funciones directivas” (planificación, organización, mando y control). En la función de planificación, las principales tendencias que se señalan son: el tránsito de la planeación “clásica”, al enfoque de la estrategia; el análisis del “pasado al futuro”, buscando tendencias anteriores, se sustituye por el análisis del futuro al presente, concibiendo diferentes escenarios futuros y planes de contingencia (que hacer si…); del plan y la implementación como procesos separados, a concebirlos como un proceso único, integrando ambas; de la tecnología como factor estratégico, a los recursos humanos como el más estratégico; de la focalización en la empresa, a considerar el entorno como punto de partida de cualquier estrategia.

En la función de organización, las tendencias se mueven: de las estructuras jerárquicas a las estructuras planas y flexibles; de los manuales y normas detalladas, como factores reguladores, a la visión, los valores y la cultura, como los factores principales para la integración del trabajo en las organizaciones; de la estabilidad, como elemento organizador, al cambio y la innovación como factor de adaptación constante a las nuevas situaciones.

En la función de mando, las tendencias se mueven en las siguientes direcciones. De la autoridad, como factor de disciplina, al liderazgo, como elemento movilizador; de “dirigir A LOS hombres” a “dirigir CON LOS hombres”; de los recursos humanos, como un “objeto” del proceso de dirección, a considerarlo como un “sujeto” clave, participante; de la motivación, muchas veces manipuladora, a la creación de un sentido de pertenencia; de la delegación, al empoderamiento (facultar, dar poder, desarrollar).

En la función de control, se trabaja por moverse de la autoridad, al autocontrol y compromiso; de la orientación hacia los procesos (decirle a cada cual “como” debe hacer las cosas), a los resultados (concretar lo “que” debe lograr), resumiendo que el jefe defina el “que” y el subordinado genere el “como”; los valores, como instrumento de orientación del funcionar de los miembros de la organización.

Las capacidades principales para gerenciar en el entorno moderno son: flexibilidad y disposición para el cambio, asumir riesgos, e innovación constante. En un plano más general, los retos que tienen los gerentes para ser efectivos en las nuevas condiciones, según diferentes especialistas, se mueven en las siguientes direcciones:

De operar en un medio definido y de cierta estabilidad (hasta los años 70-80); a operar en un medio poco definido y en constante cambio y movimiento. Aprender a gerenciar la incertidumbre y la complejidad. De la disposición para realizar tareas concretas, de determinada reiteración; a la habilidad para realizar actividades creando expectativas y motivación entre sus seguidores.

De la capacidad para el trabajo individual, a la capacidad para crear e integrar equipos. De una formación técnica-específica, a una formación integral que le permita la interpretación adecuada de los fenómenos y tendencias del entorno y anticiparse a estas.

Como se puede ver el factor que determinará el éxito en la gestión de las Gerencias es la flexibilidad y la capacidad de prepararse para ambientes inciertos. Anteriormente la sensación de seguridad de las personas venía de la estabilidad, en la actualidad lo único estable es el cambio, y la sensación de seguridad debe venir del conocimiento.

Se acabaron aquellos tiempos de “así se ha hecho siempre” y estamos en los tiempos de la creatividad (pensar mejores formas de hacer las cosas) y de la innovación (hacer las cosas de forma más eficiente y productiva). Es difícil inventar algo que no exista, pero siempre es posible encontrar formas de mejorar los productos o servicios que ya existen. Los gerentes del siglo XXI deben ser expertos en innovar, de eso depende su desempeño y el desarrollo que puedan lograr en su actividad profesional.


lunes, 12 de junio de 2017

PARA INFLUIR EN LA VIDA DE OTRAS PERSONAS

Está fuera de toda duda que tus logros en el terreno profesional y en tu vida personal va de la mano con tu capacidad de influir en otras personas; sin embargo, esa capacidad de influencia, que también llaman "liderazgo", no es asunto de dedazo o de un nombramiento, es algo mas complicado y es algo que se gana en base a la confianza que despertamos en quienes nos rodean.

Influir en la vida de otras personas implica convencerlas de que tu punto de vista o tu propuesta puede ayudarles a estar mejor, ya sea en aspectos materiales o psicológicos. Implica transmitir ideas nuevas para la otra persona, o ideas que cambien el sistema de creencias de tu interlocutor cuando este ya tienes algunos conocimientos del tema que tratas.

Para que puedas influir en una persona tienes que asegurarte de algunas cosas muy importantes:


1- Tu propuesta tiene agregar valor a la vida de la persona

Esto quiere decir la vida de la persona mejorará si adopta las ideas o las formas de actuar que propones. Si la otra persona no comprende como tu sugerencia lo ayudará a estar mejor no será posible que acepte tu propuesta. Necesitas asegurarte que quede claro en su mente que aceptar tu propuesta le facilitará las cosas o resolverá alguno de sus problemas.


2.- Hazle ver que mientras más rápido mejor

Frecuentemente pensamos que “hay más tiempo que vida” y eso no ayuda cuando tratamos de convencer a alguien que es importante tomar una decisión sobre nuestra propuesta. En los negocios hablamos de un “sentido de urgencia”, de que no hay que dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. Debes hacerle ver a tu interlocutor que le conviene no darle largas al asunto, porque tiempo es dinero, porque pueden cambiar las condiciones, porque otra persona puede aprovechar la oportunidad, porque pueden cambiar los precios, etc.


3.- Elegir el momento adecuado

Si quieres convencer a alguien de algo, el momento en que se hace la propuesta es fundamental. Debes averiguar en qué condiciones, a qué hora del día, en qué circunstancias puede ser más receptivo a tu propuesta. Hablar con las personas cuando están relajadas, de buen humor, sin mucha presión de tiempo tendrás mayores probabilidades de tener éxito. Hay veces que es conveniente esperar días e incluso semanas antes de hablar con la persona cuando su aceptación es importante para tu proyecto.


4.- Trata de conocer la forma de pensar de tu interlocutor.

Todos nos identificamos mejor con quienes compartimos cosas en común. Si le haces sentir a la persona que tienes una forma similar de ver las cosas será más fácil que sea receptiva a tu propuesta. Haz preguntas para averiguar qué le gusta y apasiona, y finalmente transmite que ese algo también te interesa a ti. 


5.- Aclara tus intenciones

Esto es especialmente importante en México porque la corrupción y la deshonestidad en que vivimos diariamente nos ha hecho muy desconfiados. Debes hacerle ver a la persona que con tu propuesta buscas mejorar la vida de ambos, que buscas situaciones para “ganar – ganar”. Debes ser capaz de explicar cómo se pueden dar los resultados necesarios para que todos salgan beneficiados. En ese diálogo usa afirmaciones positivas, evita en lo posible la palabra “no”


6.- Menciona casos de éxito

Cuánto mejor demuestres que tu propuesta funciona, más fácil será obtener el “si” de la otra persona. Menciona nombres de personas o empresas que han logrado lo que propones, muestra cartas de clientes satisfechos o cualquier otra evidencia que demuestre que sabes de lo que estás hablando.


7.- Recuerda que las personas son lentas para aceptar ideas nuevas

Nuestra mente normalmente interpreta los cambios como amenazas y se resiste a ellos generando miedos, que casi siempre son infundados pero son igual de efectivos para frenar el cambio. Por eso debemos asegurarnos que la persona no se olvide de nuestra propuesta para que su miedo se calme a medida que pasen los días. No debes torturar al prospecto con tus llamadas, pero busca “mantenerte presente” en su mente.


8.- Cuida mucho tu lenguaje no verbal
El lenguaje no verbal se merece un amplio apartado. ¿Sabías que más del 70% de la efectividad en la comunicación humana está determinada por el lenguaje no verbal? Aquí te menciono algunos puntos especialmente importantes:


- Postura: Muestra una postura “de poder”; se trata de una postura abierta que transmite confianza en uno mismo. Imagina convencer a alguien de lo bueno que eres o de lo bueno que es tu producto con los brazos cerrados. Esto te hará parecer más pequeño, poco persuasivo y sin confianza en tu propio producto. Por tanto, en la próxima ocasión, cuando trates de convencer a otros: mira con la cabeza recta (no hacia abajo), con los hombros hacia atrás y la espalda recta.

- Movimiento de las manos: al comunicarte con otros mueve las manos para acompañar el mensaje verbal. Hay una investigación que confirma que vemos más competentes y con confianza a las personas que se comunican con gestos, comparado con otros que dejan sus manos quietas o en sus bolsillos.

- Imita posturas y acciones de la persona con la que hablas. Esto construirá un puente entre ambos, mientras facilita la comunicación.

- Velocidad del habla: debe estar determinada por la situación. Hablar lentamente aparenta que el comunicador esta más tranquilo, mientras que hablar rápido aparenta que somos reactivos a las circunstancias externas.

- Tono de voz cambiante y pausas: dos trucos para mantener la atención de la audiencia (ya sea una persona o muchas) es hacer pausas entre frases y hacer cambios de tonos de voz. Algo así como si fueras el narrador de un cuento o historia.

- Sonríe y usa el sentido del humor: al sonreír harás, probablemente, que la otra persona te responda con una sonrisa y baje sus defensas. Lo mismo usando el sentido del humor.

- Contacto ocular: mirar a los ojos a la persona que quieres convencer también puede ayudar a aumentar tu nivel de influencia. ¿No te resultan más convincentes los líderes que hablan mirando al público que los que leen el discurso? Aquí hay que tener cuidado con un detalle: si la otra persona es tímida o con baja autoestima, una mirada demasiado fija hará que la persona se ponga nerviosa y se generarán emociones que no te ayudarán. Mírala como ella te mira a ti.


Y he dejado para el final la recomendación más importante:

Cree en tu idea 

Si no crees en tu idea, nadie lo hará. Esto es lógico porque no demostrarás motivación, seguridad y entusiasmo al comunicarla. Cuando alguien está convencido de una idea, transmite energía y se las arregla para que las demás la crean también. Cuando más convencido estés de tus ideas o de lo que quieras proponer, más confiado y convincente serás para los demás.

A la primera persona que tienes que convencer que tu propuesta es excelente es a ti mismo(a). Mientras no logres hacer esto ni siquiera trates de hacerlo con otras personas porque crearás mucha desconfianza y recuerda que:

NUNCA HAY UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD DE CAUSAR UNA PRIMERA IMPRESIÓN.



viernes, 6 de enero de 2017

LA ASERTIVIDAD COMO VALOR EN LA EMPRESA

La asertividad es un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer y expresar nuestros puntos de vista tal como son, respetando al mismo tiempo el derecho de los demás para ser asertivos también. La palabra asertivo quiere decir “afirmación de la certeza de una cosa”; de ahí puede deducirse que una persona es asertiva cuando afirma lo que realmente cree. Estas relaciones asertivas son las que funcionan bien dado que nuestra opinión y comportamiento es honesto, no decimos lo que las otras personas quieren oír, sino lo que realmente pensamos sobre una situación, favoreciendo así el dialogo constructivo.

Cuando las personas no son asertivas frecuentemente asumen dos posturas que son muy dañinas para las relaciones interpersonales sanas: a) 
son agresivas, buscando imponer sus puntos de vista a través de producir miedo en los demás; b) son pasivas, asumiendo una postura de aceptación de cualquier propuesta aunque no estén de acuerdo con ella. Para estas personas lo más importante es evitar cualquier situación o actitud que pueda producir una confrontación. Tanto la agresividad como la pasividad impiden el dialogo constructivo y honesto, generándose mucha hipocresía y malos entendidos en los procesos de comunicación.

Desgraciadamente en nuestra cultura no aprendemos a ser asertivos, y mantener nuestros puntos de vista se interpreta como vanidad, soberbia, terquedad y falta de educación. 
Se nos enseña a evitar situaciones que lleven a expresar y defender nuestros puntos de vista de manera abierta. Por eso los mexicanos tenemos tantos problemas de comunicación ya que "por dar la suave" creamos confusión, hacemos promesas que no podemos cumplir, y mentimos con tal que nadie se moleste. Sin embargo, las cosas no funcionan bien porque creamos expectativas que no se van a dar en la realidad, y lejos de "mantener la fiesta en paz" las cosas se complican mucho.

La asertividad es importante siempre porque permite una comunicación honesta, y cuando se tiene una confrontación asertiva siempre los participantes terminan siendo mejores amigos, porque al expresar las opiniones con honestidad llegan a conclusiones que benefician a ambas partes. En el trabajo se podrían eliminar muchos problemas si practicáramos esta actitud al comunicarnos con los compañeros, clientes o proveedores. 


Hay 4 situaciones en donde es especialmente importante ser asertivos:

1.- 
Cuando te solicitan hacer o tú solicitas que alguien haga algo y esa situación puede comprometer el bienestar o va en contra de los valores de los participantes. En esos casos es necesario pedir y dar explicaciones que realmente justifiquen esa manera comprometedora de actuar que se solicita. Una persona asertiva buscará resolver la duda sin recurrir a la agresión o a la pasividad sumisa.


2.- 
Cuando tú sabes que hay una mejor forma de realizar una tarea que se te encomienda sea realizada de cierto modo. Cómo persona asertiva deberás manifestar tu opinión no para contradecir la orden, sino para aportar ideas y para poder deslindar responsabilidades en caso que sea necesario. Igualmente tú deberás ser asertivo al escuchar la opinión de otras personas bajo tu cargo que tienen el mismo derecho a opinar sobre diferentes modos de lograr el resultado que se necesita.


3.- 
Cuando una situación está generando estados emocionales negativos como ira, resentimientos, culpas, frustración o ansiedad. Esos estados emocionales son garantía de problemas que surgirán tarde que temprano con violencia en cualquiera de sus modalidades. Usar el pecho de bodega no es buena idea y es importante aclarar las cosas a través de la comunicación asertiva, en donde manifestamos con claridad lo que nos molesta, y en donde estamos dispuestos a escuchar con la misma serenidad lo que otros manifiestan, aunque no estemos de acuerdo con lo que se nos dice.

En estos casos siempre es más fácil cuando las personas empiezan por definir sus puntos DE ACUERDO, ya que esto creará una base de interés común, y una vez que está claro porque es conveniente para las partes resolver el conflicto se podrá empezar a ver los puntos EN DESACUERDO.

4.- 
Cuando se nos pide decir "SI" y sabemos que debemos decir "NO". Los mexicanos tenemos temor de decir "NO" porque será mal visto y generará crítica y desaprobación. Aquí es muy importante recordar el refrán de: "Más vale una vez colorado y no cien descolorido". Las personas asertivas pueden decir "no puedo", "no me parece", "no sé", "no quiero" y su asertividad les permite explicar bien la razón de su negación.

Siempre debemos tener presente que es más fácil cambiar un "NO" por un "SI" que a la inversa. Muchas veces las personas agresivas presionan exigiendo una respuesta inmediata a su solicitud. Si tú crees que necesitas un tiempo razonable para pensar la respuesta y no se consigue ese tiempo la respuesta debe ser "NO". Tal vez la persona se moleste, pero se molestará más si dices "SI" y luego no cumples o las cosas no salen como la persona esperaba.

Por otro lado, si tú buscas ser una persona asertiva, deberás evitar la postura agresiva que estoy mencionando arriba. En el terreno de las relaciones interpersonales solamente la confianza basada en la asertividad lleva a relaciones duraderas en donde todos los participantes se benefician.

Por eso debes desarrollar la habilidad de expresarte con asertividad y 
DE ESCUCHAR con asertividad. La agresividad y la pasividad envenenan las relaciones y crean un ambiente de desconfianza y desinterés que nunca permitirá el trabajo en equipo ya sea en la familia, en la empresa, en la iglesia, o en ningún lado.

Muchas personas dicen: "pero es que no me gusta discutir". Es importante aclarar que se puede "discutir" en forma asertiva o no asertiva. Cuando se discute siendo asertivos la discusión en primer lugar no se toma como algo personal, porque se hablará DE UNA SITUACIÓN  y ésta no se convierte en un ataque personal. En segundo lugar, habrá resultados concretos positivos porque no va a ser una guerra de egos en donde lo importante es ganarle a la otra persona, como decimos: "cuando pierde arrebata".

Si sabes que las otras personas no son asertivas, y buscan usar la situación para crear polémica o usarla en su beneficio, NO es recomendable hablar con la persona a solas. Hay que buscar hablar del asunto pero en grupo para que no se alteren las opiniones externadas y la persona con actitud agresiva o pasiva sepa que no le resultará fácil evadir sus responsabilidades.

Una señal muy clara de que en una relación falta asertividad es cuando las personas creen que "todo lo que digas será usado en tu contra". Si esa actitud se tiene en la empresa, en la familia, en la relación de pareja o en el equipo de futbol las cosas seguramente irán de mal en peor porque el objetivo de los participantes será "protegerse" en lugar de buscar soluciones a las situaciones que se presentan. 

Por eso hay que cultivar la asertividad en las relaciones; pero para hacerlo los individuos deben tener una buen autoestima y saber manejar su miedo a la crítica o al rechazo, que como se ha comentado en otros temas, SON MIEDOS INFUNDADOS aprendidos de nuestra cultura llena de limitación y escasez, que nos enseña a ser apocados y temerosos. 

Con esa mentalidad las personas necesitamos "el permiso" o "el aval" de las otras personas para sentirnos importantes y valiosos. Claro está que ese permiso se da a través de la aprobación que recibimos de quienes nos rodean. Cuando nos aprueban nos sentimos importantes y valiosos, y cuando nos critican pensamos lo contrario y sentimos que el mundo se nos viene encima. 

El buscar ser asertivos nos ayuda a superar todas esas ideas de limitación que recibimos, y el primer beneficiado de la asertividad es la persona que la practica porque desarrollará una mentalidad positiva hacia sí mismo(a) y hacia los demás. Además podrá establecer relaciones interpersonales buenas y confiables, lo que es importante para poder hacer equipo con quienes nos rodean.

En el mundo laboral y profesional las cosas se han hecho tan complicadas que es imposible ser exitoso sin tener un equipo de apoyo, que permita sumar esfuerzos para multiplicar los resultados. Tu éxito y liderazgo dependerá de tu equipo de apoyo, y sin asertividad sencillamente no habrá trabajo de equipo aunque puedes tener un grupo de trabajo. La desconfianza impedirá la cohesión que se necesita, por lo que no tendrás los resultados necesarios para lograr sobresalir en tus actividades.

viernes, 6 de mayo de 2016

EMPODÉRATE Y SÉ UN LÍDER GRACIAS A TU ENFOQUE

El poder es una parte fundamental del liderazgo. El liderazgo sin poder es un liderazgo de mentiras. El poder y el liderazgo siempre están relacionados, uno no puede existir sin el otro. Para el líder el poder es una vía para lograr los objetivos; una fuerza para cambiar el medio circundante; un medio para obtener lo que el líder se propone alcanzar o lograr en el ejercicio de su liderazgo.

Ese poder del líder para cambiar el entorno circundante no le viene dado por la posición o la jerarquía organizacional, ni por su investidura legal. No es asunto de cargos, nombramientos o títulos. Tampoco es un asunto de metodologías y herramientas. El ejercicio del poder se centra más en la personalidad y no en la técnica. El poder es profundamente personal. Es más un asunto de carácter y habilidad. Tiene que ver con la capacidad del líder para responder a los retos y desafíos de la realidad.

Está relacionado con la capacidad del líder para captar la realidad, descifrarla y transformarla. El poder, entonces, es una capacidad del líder, no es una fuerza que se le otorga desde afuera. Al respecto comenta H.B. Karp: "La capacidad para el poder es interna y no está sujeta a influencias externas”.

Warren Bennis dice: “El poder es la energía básica necesaria para iniciar y continuar una acción… la capacidad para traducir intención en realidad y continuarla”. Así mismo Manuel Barroso expresa que el poder “es energía que se mueve hacia objetivos definidos”. Esta capacidad para movilizar la energía propia hacia objetivos y visiones personales y organizacionales, es una habilidad que no puede faltar en el ejercicio del liderazgo.


El poder es energía, pasión, inspiración, determinación de la voluntad, entusiasmo y convicción en el líder; pero para que el poder sea canalizado y se exprese con efectividad, requiere de una forma que le de estructura y permita canalizarlo; esa forma es el liderazgo. Y también necesita de un sentido de dirección que le permita enfocarse y lograr efectividad; esa dirección la provee la visión.

La visión enfoca el poder

El poder de un líder se demuestra en su capacidad para convertir la visión de la empresa y su visión personal en realidad. La visión empodera al líder, y éste empoderado tiene la capacidad de traducir la visión en realidad. El poder, la visión y el liderazgo son tres amigos que siempre están juntos y se apoyan mutuamente. Y quien coordina y da sentido a la unión de esos tres amigos es la visión, el sueño. El liderazgo es quién materializa en la realidad física la visión utilizando el poder como su herramienta de trabajo.

Cuando esos tres amigos trabajan en forma coordinada se produce la energía que pone la maquinaria en acción. Sin energía, la estrategia, aun acertada, pierde efectividad. La dirección sin energía es estéril, y la energía sin dirección es caos. La visión tiene la virtud de producir tanto energía (pasión, entusiasmo, inspiración), como dirección (un norte, una brújula).

Aprender a usar el poder requiere aprender a usar la capacidad de movilizar la energía propia hacia una visión y unos objetivos definidos, con el fin de transformar el entorno. Una falta de visión clara apaga la capacidad de usar el poder como una herramienta para lograr los objetivos propuestos y los esfuerzos de la persona serán improductivos a falta del enfoque que le brinda la visión que pretende alcanzar.

Sin visión no se puede enfocar el poder. La otra cara de la moneda es que el poder se convierte en la energía del líder para emprender y continuar las acciones que conlleven al logro de los objetivos propuestos, cuando existe una visión que brinde dirección al poder y facilite su enfoque. El progreso es el factor que mide el grado de poder con que se desempeña un líder.

Por eso el poder de un líder se puede definir como su capacidad de convertir una visión y los valores que la apoyan en realidad y sustentarla. En la medida que el ejercicio del poder por parte del líder, inspira en otros el alcance de la visión y los objetivos propuestos por la organización, su posición como líder se expande y fortalece y la empresa o la vida personal mejora.


                                    


martes, 29 de diciembre de 2015

DESARROLLANDO TU ASERTIVIDAD

La asertividad es un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer y expresar nuestros puntos de vista tal como son, respetando al mismo tiempo el derecho de los demás para ser asertivos también. La palabra asertivo quiere decir “afirmación de la certeza de una cosa”; de ahí puede deducirse que asertiva es aquella persona que afirma con certeza lo que cree. Estas relaciones asertivas son las que funcionan bien dado que no decimos lo que las otras personas quieren oír, sino lo que realmente pensamos sobre una situación, favoreciendo así el dialogo constructivo.

Cuando las personas no son asertivas frecuentemente asumen dos posturas que son muy dañinas para las relaciones interpersonales sanas: a) son agresivas, buscando imponer sus puntos de vista a través de producir miedo en los demás; b) son pasivas, asumiendo una postura de aceptación de cualquier propuesta aunque no estén de acuerdo con ella. Para estas personas lo más importante es evitar cualquier situación o actitud que pueda producir una confrontación. Tanto la agresividad como la pasividad impiden el dialogo constructivo y honesto, generándose mucha hipocresía y malos entendidos en los procesos de comunicación.

Desgraciadamente en nuestra cultura no aprendemos a ser asertivos, y mantener nuestros puntos de vista se interpreta como vanidad, soberbia, terquedad y falta de educación. Se nos enseña a evitar situaciones que lleven a expresar y defender nuestros puntos de vista de manera abierta. Por eso los mexicanos tenemos tantos problemas de comunicación ya que "por dar la suave" creamos confusión, hacemos promesas que no podemos cumplir, y mentimos con tal que nadie se moleste. Sin embargo, las cosas no funcionan bien porque creamos expectativas que no se van a dar en la realidad, y lejos de "mantener la fiesta en paz" las cosas se complican mucho.

La asertividad es importante siempre porque permite una comunicación honesta, y cuando se tiene una confrontación asertiva siempre los participantes terminan siendo mejores amigos, porque al expresar las opiniones con honestidad llegan a conclusiones que benefician a ambas partes. Hay 4 situaciones en donde es especialmente importante ser asertivos:

1.- Cuando te solicitan hacer o tú solicitas que alguien haga algo y esa situación puede comprometer el bienestar o va en contra de los valores de los participantes. En esos casos es necesario pedir y dar explicaciones que realmente justifiquen esa manera comprometedora de actuar que se solicita. Una persona asertiva buscará resolver la duda sin recurrir a la agresión o a la pasividad sumisa.


2.- Cuando tú sabes que hay una mejor forma de realizar una tarea que se te encomienda sea realizada de cierto modo. Cómo persona asertiva deberás manifestar tu opinión no para contradecir la orden, sino para aportar ideas y para poder deslindar responsabilidades en caso que sea necesario. Igualmente tú deberás ser asertivo al escuchar la opinión de otras personas bajo tu cargo que tienen el mismo derecho a opinar sobre diferentes modos de lograr el resultado que se necesita.


3.- Cuando una situación está generando estados emocionales negativos como ira, resentimientos, culpas, frustración o ansiedad. Esos estados emocionales son garantía de problemas que surgirán tarde que temprano con violencia en cualquiera de sus modalidades. Usar el pecho de bodega no es buena idea y es importante aclarar las cosas a través de la comunicación asertiva, en donde manifestamos con claridad lo que nos molesta, y en donde estamos dispuestos a escuchar con la misma serenidad lo que otros manifiestan, aunque no estemos de acuerdo con lo que se nos dice.

En estos casos siempre es más fácil cuando las personas empiezan por definir sus puntos DE ACUERDO, ya que esto creará una base de interés común, y una vez que está claro porque es conveniente para las partes resolver el conflicto se podrá empezar a ver los puntos EN DESACUERDO.

4.- Cuando se nos pide decir "SI" y sabemos que debemos decir "NO". Los mexicanos tenemos temor de decir "NO" porque será mal visto y generará crítica y desaprobación. Aquí es muy importante recordar el refrán de: "Más vale una vez colorado y no cien descolorido". Las personas asertivas pueden decir "no puedo", "no me parece", "no sé", "no quiero" y su asertividad les permite explicar bien la razón de su negación.

Siempre debemos tener presente que es más fácil cambiar un "NO" por un "SI" que a la inversa. Muchas veces las personas agresivas presionan exigiendo una respuesta inmediata a su solicitud. Si tú crees que necesitas un tiempo razonable para pensar la respuesta y no se consigue ese tiempo la respuesta debe ser "NO". Tal vez la persona se moleste, pero se molestará más si dices "SI" y luego no cumples o las cosas no salen como la persona esperaba.

Por otro lado, si tú buscas ser una persona asertiva, deberás evitar la postura agresiva que estoy mencionando arriba. A fuerzas ni los zapatos entran, y en el terreno de las relaciones interpersonales solamente la confianza basada en la asertividad lleva a relaciones duraderas en donde todos los participantes se benefician.

Por eso debes desarrollar la habilidad de expresarte con asertividad y DE ESCUCHAR con asertividad. La agresividad y la pasividad envenenan las relaciones y crean un ambiente de desconfianza y desinterés que nunca permitirá el trabajo en equipo ya sea en la familia, en la empresa, en la iglesia, o en ningún lado.


Muchas personas dicen: "pero es que no me gusta discutir". Es importante aclarar que se puede "discutir" en forma asertiva o no asertiva. Cuando se discute siendo asertivos la discusión en primer lugar no se toma como algo personal, porque se hablará DE UNA SITUACIÓN  y ésta no se convierte en un ataque personal. En segundo lugar, habrá resultados concretos positivos porque no va a ser una guerra de egos en donde lo importante es ganarle a la otra persona, como decimos: "cuando pierde arrebata".

Si sabes que las otras personas no son asertivas, y buscan usar la situación para crear polémica o usarla en su beneficio, NO es recomendable hablar con la persona a solas. Hay que buscar hablar del asunto pero en grupo para que no se alteren las opiniones externadas y la persona con actitud agresiva o pasiva sepa que no le resultará fácil evadir sus responsabilidades.

Una señal que no falla de que en una relación falta asertividad es cuando las personas creen que "todo lo que digas será usado en tu contra". Si esa actitud se tiene en la empresa, en la familia, en la relación de pareja o en el equipo de futbol las cosas seguramente irán de mal en peor porque el objetivo de los participantes será "protegerse" en lugar de buscar soluciones a las situaciones que se presentan. 

Por eso hay que cultivar la asertividad en las relaciones; pero para hacerlo los individuos deben tener una buen autoestima y saber manejar su miedo a la crítica o al rechazo, que como se ha comentado en otros temas, SON MIEDOS INFUNDADOS aprendidos de nuestra cultura guinienta, que nos enseña a ser apocados y temerosos. 

Con esa mentalidad las personas necesitamos "el permiso" o "el aval" de las otras personas para sentirnos importantes y valiosos. Claro está que ese permiso se da a través de la aprobación que recibimos de quienes nos rodean. Cuando nos aprueban nos sentimos importantes y valiosos, y cuando nos critican pensamos lo contrario y sentimos que el mundo se nos viene encima. 



El buscar ser asertivos nos ayuda a superar todas esas ideas de limitación que recibimos, y el primer beneficiado de la asertividad es la persona que la practica porque desarrollará una mentalidad positiva hacia sí mismo(a) y hacia los demás. 


jueves, 24 de septiembre de 2015

EL PODER, LA FUERZA QUE TRANSFORMA EL MUNDO

En el mundo actual manejar adecuadamente "el poder" requiere de gran habilidad y una personalidad enfocada al liderazgo y el logro de objetivos. El poder es algo muy interesante porque es difícil manejarlo, localizarlo, contenerlo o conservarlo. Podríamos decir que es algo escurridizo que no obedece a las leyes físicas, ni al status social, ni a la preparación académica, ni está reservado a cierto tipo de personas.

Hay muchas formas de definir el poder, pero como aquí somos personas comunes y corrientes lo definiremos como LA CAPACIDAD DE LOGRAR QUE LAS PERSONAS HAGAN LO QUE NO QUIEREN HACER. Lograr que las personas hagan lo que quieren hacer no tiene mucha ciencia, pero lograr que hagan lo que no quieren hacer es otra historia. Un niño de 5 años puede ejercer poder sobre su hermano de 8, que es más memento, cuando le ofrece conseguir un permiso con su papá a cambio de usar la bicicleta que el hermano no le quiere prestar. Eso es poder, y la realidad es que donde hay más de dos personas siempre se establece una lucha por el poder.

En la realidad poder y liderazgo siempre van de la mano. No es posible ejercer un liderazgo si no se tiene poder; un liderazgo sin poder es una vacilada que no pasará de buenas intenciones. El poder es el combustible que alimenta el liderazgo, y al usarlo un líder puede transformar el medio que lo rodea. Ese poder se genera "dentro" del líder gracias a su personalidad y a su convicción de alcanzar un resultado. No es algo que se le da a alguien a través de un nombramiento.

Pudiéramos decir que es un asunto de carácter personal. Quien tiene poder lo ejerce a través de su forma de manejar los retos y dificultades que se presentan en la realidad. La persona de poder utiliza ese poder para trabajar con otras personas y crear una realidad que al principio sólo existe en su mente. Si lo usa bien puede mejorar el entorno, pero si lo usa mal puede crear mucho caos y conflicto.

El poder real no se puede adquirir a través de trabajar de cierto modo, o de usar tal o cual herramienta, es una fuerza que el líder produce dentro de si mismo(a) y lo usa para modificar el entorno y las circunstancias que vive. Es más asunto de personalidad que de técnicas aprendidas en una escuela.

Para que el poder sea efectivo requiere dos cosas: liderazgo que le da un canal para actuar, y enfoque que le de dirección y efectividad. Sin esas dos cosas el poder no puede ser utilizado, ya que no podrá manifestar en la realidad física esa visión u objetivo del líder. Warren Benny, un experto mundial en liderazgo y administración de empresas, que murió en 2014, decía: "La visión es el producto comercial de los líderes, y el poder es su dinero..."

Si quieres desarrollar tu poder, porque recuerda que no es algo que se recibe, el punto de partida es que tienes que tener una visión muy clara de lo que quieres lograr que suceda en tu entorno. Tu visión u objetivo es como la lupa que enfoca los rayos del Sol y los puede concentrar hasta producir fuego: sin visión tu poder se dispersará porque no tiene un punto donde concentrarse. Por eso el poder de una persona se mide por su capacidad para modificar su entorno.

En una empresa puede tener más poder el Jefe de Almacén que el Gerente General. El Gerente tiene el nombramiento pero quien mueve a la gente es el Jefe de Almacén, porque tiene más liderazgo al saber canalizar su energía personal para conseguir algo que le interesa. La visión clara de la meta u objetivo "empodera" al líder y aplicando ese poder puede convertir su visión en una realidad en el mundo físico.

El poder se retroalimenta y crece cuando se aplica. Cuando, usando su poder, el líder (que puede ser la abuelita de la familia), motiva y mueve a otras personas para conseguir sus metas, el resultado obtenido aumenta su liderazgo y eso hace que tenga más poder. Quienes se beneficien de los resultados estarán más dispuestos a seguir al líder y este apoyo genera cambios en la personalidad del líder, empoderándolo para lograr otros objetivos.

Y lo que estoy diciendo se aplica en la política, en la empresa, en el entorno familiar o en el equipo de futbol. Los principios para ejercer poder sobre 5 personas o sobre millones de personas son los mismos. Siempre hay una persona con fuertes deseos de lograr un objetivo; ese deseo genera una visión del resultado deseado, que a su vez genera poder concentrando la energía de la persona para conseguir su objetivo, y el poder se manifiesta a través del liderazgo que mueve a las personas que conviven con quién tiene la visión.

En todos los casos funciona igual y definitivamente es un arma de dos filos porque si el poder se utiliza mal puede ser fuente de grandes sufrimientos, como lo vemos hoy en día en muchos países. A través del poder mal empleado hemos llegado a vivir en la "cultura de los objetos" en lugar de la "cultura de los sujetos", y por eso el sistema ya no se puede sostener más, ya que amamos las cosas y usamos a las personas y claro está que el asunto debe ser al revés.

Te invito a que aprendas a desarrollar tu poder, en primer lugar para transformarte a tí mismo(a) en una mejor persona;  y en segundo lugar, para que puedas poner tu granito de arena y hacer tu entorno un mejor lugar para vivir, gracias a tu visión y al liderazgo que está generará en tí, para que influyas en otras personas y sigan tu ejemplo, logrando que tu casa, tu empresa y tu comunidad mejoren.